• El monegasco siente que se le acaba el tiempo y necesita un coche para luchar con Verstappen
  • Aunque Leclerc sea fiel a Ferrari, su contrato acaba en 2024 y los rumores de Mercedes están ahí

Charles Leclerc ya se ha dirigido a John Elkann tras un inicio de 2023 para olvidar en Ferrari. El abandono en Baréin ha despertado las peores pesadillas del monegasco, quien se encuentra realmente frustrado por no tener un arma capaz de luchar ante un Max Verstappen. El de Red Bull va a por su tercer Mundial, mientras que él sigue con las manos vacías.

El ambiente en Ferrari tras el GP de Baréin no es en absoluto el ideal y la tensión se palpa en la fábrica de Maranello. Leclerc está muy descontento tras ver cómo fueron las cosas en la carrera inaugural y ya se ha dirigido a Elkann para hablar de la situación. La respuesta del presidente de la marca ha sido la de ‘tranquilidad’, según informa la Gazzetta dello Sport.

Además de la falta de ritmo para desafiar a Red Bull en ritmo de carrera, la Scuderia volvió a perder a uno de sus coches por fiabilidad. Leclerc perdió un podio por un problema mecánico del cual no han profundizado mucho de forma pública y el monegasco ha empezado a sentir que se le acaba el tiempo.

Leclerc puede ver este mismo año, Verstappen -uno de sus grandes rivales desde su paso por el karting- se alza con su tercer título de campeón del mundo, mientras que él sólo ha podido ser subcampeón una vez, el año pasado. Esta situación no es nada fácil de aceptar para el joven monegasco, pues tampoco dispone a día de hoy con un coche para plantarle cara.

Él éxito incontestable de Verstappen parece que no va a acabar con la paciencia de Leclerc en Ferrari, pues Charles sólo tiene en mente llegar a lo más alto vestido de rojo y está muy agradecido por todo el apoyo que ha recibido desde categorías inferiores. El monegasco acaba contrato en 2024 y se ha hablado del interés de Mercedes en hacerse con sus servicios, pero su continuidad no parece una preocupación a día de hoy.

En Maranello, el ambiente es realmente tenso y más tras la salida de David Sanchez, el líder del concepto del SF-23. El francés se sentía inseguro dentro de la estructura tras la salida de Mattia Binotto y pondrá rumbo a McLaren, con un viejo amigo suyo como Andrea Stella al frente del equipo.

Eso sí, la salida de Sanchez no es la única, pues dos figuras vinculadas a Ferrari durante muchos años como Gino Rosato y Jonathan Giacobazzi también se han marchado, mientras que Iñaki Rueda -quien ha sido relegado del muro de carreras al garaje remoto de Maranello-, es otro que ha pensado en marcharse. La situación actual es tan tensa como complicada y esto podría traer consigo una gran reestructuración.

Fuente: soymotor.com