El presente de Yuki Tsunoda en la Fórmula 1 está rodeado de incertidumbre. Tras su ascenso al equipo principal de Red Bull en 2025, en sustitución de Liam Lawson, el japonés atraviesa las mismas dificultades que ya vivieron varios pilotos antes que él en el papel de segundo volante junto a Max Verstappen.
Aunque su inicio de temporada mostró destellos prometedores, Tsunoda llega al Gran Premio de Países Bajos con siete carreras consecutivas sin sumar puntos. El propio piloto admite que necesita resultados inmediatos: “Puntuar, creo que eso es lo principal. Nada más. Sé que voy en la dirección correcta, especialmente en las dos últimas carreras antes del parón, tras recibir mejoras”, comentó.
La presión del modelo Red Bull
La situación no sorprende dentro del ecosistema Red Bull, donde la rotación de pilotos ha sido constante. Christian Horner reconoció recientemente que la decisión de apostar por Lawson fue un error, pero eso no necesariamente refuerza la posición de Tsunoda. El japonés, ligado primero a Honda y luego al programa de Red Bull, podría quedar fuera del proyecto si no logra revertir sus números en la segunda mitad de 2025.
El problema es que las alternativas están listas: Isack Hadjar vive un sólido debut en F1 con Racing Bulls, Lawson recuperó protagonismo tras volver a Faenza y Arvid Lindblad, con solo 18 años y ya con Superlicencia, es considerado la gran promesa de la cantera.

Opciones fuera de Red Bull
Con la parrilla de 2026 casi definida, los huecos son mínimos. Mercedes y Red Bull parecen tener sus alineaciones cerradas, mientras que Alpine es la única estructura que mantiene un asiento abierto de forma no oficial. Si Franco Colapinto no continúa, Yuki Tsunoda podría aparecer como candidato natural para acompañar a Pierre Gasly, con quien ya compartió garaje en AlphaTauri.
Otra posibilidad sería que Alpine opte por un perfil de F2 como Paul Aron, o un reserva disponible. Sin embargo, la experiencia de Tsunoda y su vínculo con Honda lo convierten en una carta interesante en un mercado con pocas fichas libres.
Todo depende de su cierre de 2025
El futuro inmediato del piloto japonés está en sus propias manos. Con Laurent Mekies al mando de Racing Bulls y un coche en evolución, Tsunoda deberá capitalizar cualquier mejora técnica si quiere mantenerse en la órbita de la Fórmula 1.
Si logra dar un salto en resultados en la segunda mitad del año, su continuidad en la categoría podría asegurarse. Si no, podría convertirse en otra víctima más del implacable modelo Red Bull.