El podio del Gran Premio de Italia tendrá este año un protagonista inesperado. Los tres primeros clasificados recibirán “FRAGILE”, una pieza artística creada por el dúo italiano vedovamazzei a partir de objetos cotidianos como tazas y pequeños cuencos.
Ganar en Monza siempre tiene un significado especial. Hacerlo frente a los tifosi, en el templo de la velocidad y con el Ferrari como protagonista local, convierte cada victoria en un recuerdo para la historia. Pero este año, además, los tres pilotos que suban al podio se llevarán a casa un trofeo muy diferente.
Para el Gran Premio de Italia 2026, la tradición artística que acompaña a los trofeos de Monza tendrá una nueva interpretación. La pieza, bautizada como “FRAGILE”, fue diseñada por Stella Scala y Simeone Crispino, el dúo artístico italiano conocido como vedovamazzei.
Una torre de tazas que representa la celebración
A primera vista, el trofeo parece una composición de objetos domésticos apilados unos sobre otros. Tazas y pequeños cuencos forman una estructura vertical que transmite una sensación deliberadamente inestable.
La elección no es casual. Los artistas tomaron como punto de partida una tradición centenaria: pasarse una copa durante una celebración.
La idea era transformar ese gesto colectivo en una pieza que pudiera representar tanto la victoria individual de un piloto como el esfuerzo de todos quienes hacen posible el espectáculo de la Fórmula 1.
“FRAGILE” busca precisamente ese equilibrio entre lo individual y lo colectivo. El piloto recibe el trofeo, pero detrás de él están el equipo, los mecánicos, los ingenieros, los aficionados y toda la comunidad que rodea al campeonato.

De un boceto a una pieza de alta tecnología
Aunque la inspiración procede de objetos cotidianos y de una tradición antigua, su fabricación recurrió a técnicas modernas.
Los primeros diseños se realizaron mediante bocetos tradicionales. Posteriormente, el trofeo fue producido utilizando polvo de nailon mediante impresión 3D.
Una vez terminada la pieza, fue sometida a diferentes procesos de acabado, incluyendo pintura, galvanizado y pulido. El resultado es una superficie reflectante que transforma los objetos cotidianos originales en una pieza escultórica pensada específicamente para el podio de Monza.
El contraste es parte de su atractivo: una estructura que recuerda a elementos familiares termina convertida en un trofeo exclusivo para uno de los escenarios más emblemáticos del automovilismo mundial.
Una victoria individual que pertenece a todos
La filosofía detrás de “FRAGILE” encaja especialmente bien con la Fórmula 1. Aunque el trofeo termina en manos de un solo piloto, una victoria nunca es el resultado del trabajo de una única persona.
Desde el muro de boxes hasta el garaje, pasando por las fábricas, los ingenieros, los mecánicos y los aficionados, cada resultado es producto de una enorme cadena de trabajo colectivo.
Por eso, el trofeo de Monza 2026 no busca únicamente representar quién terminó primero, segundo o tercero. También pretende recordar que cada celebración individual forma parte de una historia mucho más grande.
Y el domingo, cuando los tres pilotos del podio levanten sus particulares “copas”, esa mezcla entre tradición, arte y Fórmula 1 volverá a convertirse en una de las imágenes más singulares del Gran Premio de Italia.