Foto: © DPPI

La FIA avanza, pero la F1 aún pide más cambios tras Miami

Las primeras modificaciones técnicas de la era 2026 muestran avances, aunque pilotos y equipos coinciden en que todavía no son suficientes.

El primer paquete de ajustes reglamentarios introducido por la FIA en la temporada 2026 de Fórmula 1 dejó sensaciones mixtas tras su puesta a prueba en el Gran Premio de Miami.

Si bien las modificaciones apuntaban a corregir algunos de los problemas detectados en el inicio de la nueva era híbrida —con un 50% de protagonismo eléctrico—, la evaluación general en el paddock sugiere que el camino recién comienza.

Ajustes técnicos con impacto limitado

Entre los cambios más relevantes, se redujo la recarga máxima en clasificación a 7 MJ y se incrementó la potencia de recuperación a 350 kW, buscando evitar pérdidas de rendimiento en vueltas rápidas.

En carrera, el Boost quedó limitado a 150 kW, mientras que el sistema MGU-K opera normalmente a 250 kW, con picos de hasta 350 kW en zonas específicas para favorecer los adelantamientos.

Además, se introdujeron medidas de seguridad como la automatización del despliegue del MGU-K en la salida y la incorporación de luces intermitentes para advertir desaceleraciones bruscas.

Opiniones divididas en el paddock

Pilotos como Oscar Piastri valoraron positivamente los cambios, considerándolos “un paso en la dirección correcta”, especialmente en clasificación, donde el comportamiento del monoplaza resultó más natural.

Una visión similar expresó Kimi Antonelli, quien destacó mejoras en la sensación general durante las sesiones del sábado.

Sin embargo, no todos comparten el optimismo. Lando Norris fue más crítico al señalar que los pilotos siguen siendo penalizados por llevar el coche al límite, algo que, según su visión, contradice la esencia misma de la Fórmula 1.

Debate técnico y visión a futuro

Las críticas de Norris incluso apuntan a un cambio más profundo en la filosofía técnica, cuestionando el rol actual de la batería en la categoría. En paralelo, el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ha dejado abierta la puerta a un posible regreso de motores V8 hacia 2030, lo que refleja que el debate está lejos de cerrarse.

Seguridad y aerodinámica, los grandes pendientes

Más allá del rendimiento, la seguridad sigue siendo un punto sensible. Incidentes recientes, como el accidente entre Oliver Bearman y Franco Colapinto en Suzuka, han reavivado preocupaciones sobre las diferencias de velocidad en pista.

A esto se suma la complejidad que introduce la aerodinámica activa, que dificulta las maniobras defensivas y exige mayor anticipación y confianza entre pilotos.

Un proceso en evolución

El consenso es claro: los cambios implementados representan un avance, pero insuficiente. Las limitaciones técnicas del reglamento actual condicionan la capacidad de reacción inmediata, lo que obliga a pensar en ajustes progresivos.

Con el Gran Premio de Canadá en el horizonte, la FIA dispone de poco margen para seguir afinando el reglamento. El desafío será encontrar soluciones que mantengan el equilibrio entre espectáculo, seguridad y competitividad.

Porque si algo dejó claro Miami, es que la nueva era de la Fórmula 1 aún está en plena construcción.

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