NASCAR introdujo una actualización en su Libro de Reglas que prohíbe a los pilotos utilizar las manos para redirigir el flujo de aire durante los intentos de clasificación. La medida apunta directamente a una práctica que se había vuelto habitual en óvalos de alta velocidad y que, a partir de ahora, será sancionada con la pérdida del tiempo registrado.
Según lo establecido por la categoría, una vez que un vehículo sale de boxes para un intento de clasificación, el piloto no podrá usar las manos para modificar el flujo de aire de ninguna forma. Esto incluye, entre otras acciones, tocar la red de la ventana, bloquear la entrada de aire a la cabina o redirigir el aire proveniente de la ventana. Cualquier infracción derivará automáticamente en la anulación del tiempo de clasificación.
La decisión no llega por casualidad. La actualización fue anunciada a una semana de la Daytona 500, la carrera que abre oficialmente la temporada, y responde a una tendencia cada vez más extendida en la clasificación de superspeedways como Daytona International Speedway, Atlanta Motor Speedway y Talladega Superspeedway.
En estos escenarios, varios pilotos habían comenzado a colocar la mano en la red de la ventana o en el espacio entre la red y el poste A del auto de competición, con el objetivo de alterar el flujo aerodinámico y ganar una mínima ventaja en velocidad punta durante una vuelta lanzada.
El caso más llamativo se dio en 2024, cuando el Team Penske llevó esta práctica al límite. Joey Logano fue sancionado con una multa de 100.000 dólares tras comprobarse que utilizó un guante de malla durante la clasificación en Atlanta Motor Speedway, una acción considerada una violación directa de los protocolos de seguridad. El episodio quedó registrado por las cámaras a bordo del vehículo.
Con esta aclaración reglamentaria, NASCAR busca cerrar definitivamente esa zona gris del reglamento, reforzando tanto la equidad competitiva como los estándares de seguridad, especialmente en circuitos donde las velocidades extremas convierten cualquier maniobra fuera de lo previsto en un riesgo significativo.