Foto: toyota-racing.com

27 de Septiembre: Las 6 Horas de Fuji en el circuito que ocupa un lugar especial en el WEC

Las 6 Horas de Fuji, programadas para el 27 de septiembre de 2026, tienen un lugar especial dentro del calendario del Campeonato Mundial de Resistencia (WEC). La carrera se disputa en uno de los circuitos más importantes de Japón y, además, muy cerca del Centro Técnico Higashi-Fuji, donde se desarrollan y fabrican elementos del sistema de propulsión híbrido de alto rendimiento de los GR010 HYBRID.

El Fuji Speedway está situado en Oyama, unos 100 kilómetros al oeste de Tokio, y su relación con las carreras de resistencia japonesas se remonta a varias décadas.

Un circuito con mucha historia

La historia de Fuji está estrechamente ligada al desarrollo de los deportivos japoneses. El Toyota 2000GT consiguió victorias en las carreras de 24 horas y 1000 kilómetros disputadas en 1967, mientras que el Toyota 7 hizo lo propio en los 1000 km de Fuji de 1968 y 1969.

Durante los años 80, el Campeonato Japonés de Prototipos Deportivos permitió el regreso de Toyota a la primera línea de las carreras de resistencia. El circuito se convirtió en uno de sus escenarios habituales y también albergó la primera carrera del Campeonato Mundial de Deportivos de Japón en 1982.

Con el regreso del WEC en 2012, Fuji volvió a convertirse en una cita fija del campeonato y en uno de los circuitos más reconocibles de la temporada.

Una pista con dos caras

El Fuji Speedway tiene una longitud de 4,563 kilómetros y presenta un desafío bastante particular para los Hypercars.

Su principal característica es la enorme recta de salida y meta, de aproximadamente 1,475 kilómetros, donde los prototipos pueden superar los 320 km/h. Esto obliga a los equipos a buscar una buena velocidad máxima y, al mismo tiempo, estabilidad durante la frenada para llegar a la primera curva.

El tercer sector plantea un desafío completamente diferente. Es más estrecho y técnico, con curvas que requieren una buena combinación de agarre aerodinámico y mecánico, además de una fuerte tracción a la salida.

Encontrar el equilibrio adecuado entre ambos extremos será una de las claves del fin de semana: demasiada carga aerodinámica puede comprometer la velocidad en la recta, mientras que reducirla en exceso puede perjudicar el comportamiento en la zona más lenta.

Un escenario favorable para Toyota

Los resultados obtenidos en Fuji explican la importancia que tiene esta cita para el fabricante japonés. Desde el regreso del WEC al circuito en 2012, se han disputado allí 12 carreras y Toyota suma nueve victorias y 15 podios.

Es uno de los mejores registros de la marca en el campeonato, aunque el historial no garantiza nada en una categoría tan competitiva como el WEC. La configuración de Fuji exige encontrar un compromiso muy preciso entre velocidad punta, frenada, eficiencia aerodinámica, tracción y gestión de los neumáticos.

Además, correr prácticamente en casa añade un componente especial a una prueba que ya forma parte de la historia de la resistencia japonesa.

Seis horas para encontrar el equilibrio

Las 6 Horas de Fuji volverán a poner a prueba la capacidad de los equipos para adaptarse a un circuito que exige comportamientos muy diferentes en una misma vuelta.

La larga recta permite alcanzar velocidades superiores a los 320 km/h, mientras que el sector final obliga a recuperar agarre y precisión. Entre ambos extremos estará buena parte de la estrategia de puesta a punto.

El 27 de septiembre, el WEC volverá a uno de sus escenarios clásicos para una carrera que, además de ser importante para el campeonato, representa una de las grandes citas del año para el automovilismo de resistencia japonés.

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