Foto: Mark Sutton/Getty Images

La FIA responde a Briatore y defiende la imparcialidad de sus jueces tras la polémica con Alpine

El Tribunal Internacional de Apelación de la FIA salió públicamente al paso de las acusaciones de Flavio Briatore, quien puso en duda la imparcialidad de uno de los jueces que participó en el caso que terminó devolviendo a Pierre Gasly las sanciones recibidas en el Gran Premio de Mónaco. La FIA sostiene que el procedimiento de designación de sus magistrados cumple con estrictos estándares de independencia y que Alpine tuvo la oportunidad de presentar objeciones durante la audiencia, pero no lo hizo.

Una sanción que terminó en los tribunales

La controversia tiene su origen en el Gran Premio de Mónaco. Gasly había recibido dos penalizaciones de tiempo por exceso de velocidad en el pit lane, pero Alpine consiguió inicialmente que fueran anuladas, permitiendo al francés conservar una posición de podio.

McLaren y Red Bull apelaron aquella decisión ante el Tribunal Internacional de Apelación. El órgano de la FIA terminó dándoles la razón al considerar que los parámetros de velocidad establecidos por el sistema oficial de cronometraje debían aplicarse de manera coherente, independientemente de si existía la posibilidad de que el piloto no hubiera superado realmente los 60 km/h.

La decisión restableció las sanciones de Gasly y lo hizo caer hasta la séptima posición. Como consecuencia, Isack Hadjar recuperó el puesto de podio que había perdido tras la resolución inicial.

Briatore pone el foco en uno de los jueces

Después del fallo, Flavio Briatore cuestionó públicamente la composición del tribunal. El asesor ejecutivo de Alpine señaló específicamente al estadounidense Filippo Marchino y afirmó que mantenía una “muy buena relación con McLaren”.

La acusación llevó al propio Tribunal Internacional de Apelación a emitir un comunicado poco habitual para defender la independencia de sus jueces.

La FIA explicó que la composición del tribunal se realizó siguiendo los procedimientos judiciales establecidos y tomando como referencia estándares internacionales sobre conflictos de interés. Además, recordó que sus jueces son elegidos por las Asambleas Generales de la FIA y que algunos pueden ser propuestos por grupos formados por al menos cinco equipos de Fórmula 1.

Pero hay otro elemento que la FIA considera especialmente importante: todos los jueces están sometidos a requisitos de independencia y confidencialidad.

Cada magistrado debe presentar anualmente una declaración de intereses ante el Oficial de Cumplimiento de la FIA y, además, firmar una declaración específica de independencia para cada caso en el que participa, teniendo en cuenta a las partes involucradas.

Alpine pudo objetar y no lo hizo

La FIA también puso el foco en un detalle del procedimiento que considera relevante.

Según el comunicado, tanto al comienzo como al final de la audiencia se invitó a las partes a plantear cualquier cuestión relacionada con el procedimiento o con la composición del tribunal. Ninguna presentó una objeción.

Tampoco se formuló durante la audiencia ninguna protesta respecto a la manera en que el tribunal interrogó a los testigos o condujo el procedimiento.

Para la FIA, ese punto refuerza su defensa frente a las acusaciones posteriores.

La organización no cuestiona que una decisión judicial pueda ser discutida. De hecho, reconoce que las partes pueden discrepar sobre la interpretación jurídica de un fallo. Lo que rechaza es que esas diferencias se conviertan automáticamente en cuestionamientos sobre la independencia de los jueces.

La diversidad también forma parte de la defensa

El Tribunal Internacional de Apelación aprovechó además para explicar otro principio de su funcionamiento: la diversidad de los integrantes de sus tribunales.

La FIA considera importante que los paneles estén formados por jueces procedentes de diferentes contextos culturales y geográficos. Según el organismo, esa diversidad permite incorporar distintas tradiciones jurídicas y perspectivas durante las deliberaciones y contribuye a reforzar la imparcialidad, la independencia y la credibilidad del proceso.

En otras palabras, para la FIA, la composición internacional del tribunal no es una debilidad, sino una de las herramientas destinadas a garantizar un juicio justo.

Una polémica que va más allá de Gasly

El caso de Mónaco ya no se limita a determinar si Gasly debía recibir o no aquellas sanciones. La discusión ha terminado poniendo bajo la lupa la credibilidad del sistema mediante el cual la FIA resuelve las apelaciones deportivas.

Y ahí está la verdadera importancia de la respuesta a Briatore.

El Tribunal Internacional de Apelación sostiene que sus procedimientos están diseñados precisamente para evitar conflictos de interés y que los participantes tienen mecanismos para cuestionar la composición de un tribunal antes de que se dicte una resolución.

La conclusión de la FIA es contundente: puede haber desacuerdo con una sentencia, pero eso no significa que exista falta de independencia.

Mientras Alpine defiende su interpretación de lo ocurrido en Mónaco, la FIA ha decidido defender algo mucho más amplio: la legitimidad de quienes tienen la última palabra cuando una disputa deportiva termina en los tribunales.

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