Foto: Clive Rose/Getty Images

Hamilton quiere desafiar al motor de Ferrari en Monza: “No es suficiente, pero seguimos creyendo”

Ferrari estrena una unidad de potencia evolucionada para reducir su desventaja frente a Mercedes y Red Bull, pero Lewis Hamilton admite que el paso adelante no elimina el déficit. Aun así, el británico sueña con una victoria que tendría un significado especial en su primer Monza como piloto de Ferrari.

Ferrari llega a su carrera de casa con un motor nuevo, pero Lewis Hamilton no quiere vender humo. La nueva unidad de potencia que la Scuderia estrenará en Monza representa un paso adelante dentro de las oportunidades adicionales de desarrollo y mejora, aunque el siete veces campeón del mundo reconoce que todavía no es suficiente para eliminar la desventaja que Ferrari arrastra frente a sus principales rivales.

El británico habla de una mejora necesaria, pero también de una realidad que el equipo conoce perfectamente. Hasta ahora, la pérdida de rendimiento del motor ha sido una de las dificultades de Ferrari durante la temporada, con diferencias que en algunos circuitos han llegado a ser especialmente importantes.

“Cada pequeño detalle cuenta”, afirmó Hamilton. “Incluso en la última carrera, en un circuito tan corto, perdíamos cuatro décimas por vuelta. Así que es un déficit enorme y lo hemos arrastrado durante todo el año hasta ahora”.

La nueva especificación no pretende solucionar todo de golpe. Es, sobre todo, otro paso dentro de un proceso que Hamilton asegura que está percibiendo de manera muy diferente respecto al año pasado.

Ferrari ya sabe hacia dónde quiere ir

Más allá de las décimas que pueda aportar el nuevo motor, Hamilton destaca especialmente el cambio de mentalidad que ha encontrado dentro de Ferrari.

El británico asegura que cuando visita la fábrica percibe un equipo mucho más concentrado y con una dirección definida.

“Estoy muy, muy orgulloso de cuando vuelvo a la fábrica y veo lo mucho que trabaja todo el mundo. Están totalmente concentrados y muy entusiasmados. Veo un enfoque diferente este año en comparación con el año pasado”, explicó.

Para Hamilton, esa claridad puede terminar siendo tan importante como cualquier mejora de rendimiento.

“El año pasado sentía que no teníamos una meta clara. Ahora tenemos una meta definida hacia la que debemos trabajar”, señaló. “Han hecho un trabajo extraordinario para unirse y lograr los objetivos”.

Por eso, aunque considera que el nuevo motor no representa todavía el salto definitivo que Ferrari necesita, el piloto británico interpreta la evolución como una señal positiva.

“Este es un paso adelante. No es la ventaja definitiva que necesitamos, pero sabíamos que sería así”, reconoció. “Ver cómo cada fin de semana se van incorporando mejoras al coche es emocionante. Demuestra que estamos esforzándonos y que seguimos creyendo firmemente que tenemos lo necesario para ganar”.

Foto: Ferrari

Monza pone todo en juego

La oportunidad, además, llega en uno de los escenarios donde Ferrari más desea demostrar su progreso.

Con Kimi Antonelli obligado a salir desde el fondo de la parrilla por la penalización asociada a su nueva unidad de potencia, Hamilton podría tener una oportunidad importante para reducir la ventaja del italiano en el campeonato si consigue ganar el domingo.

Pero hay algo más que puntos en juego.

Hamilton y Michael Schumacher están empatados con cinco victorias cada uno en Monza, por lo que un triunfo le permitiría al británico superar al alemán y convertirse en el piloto con más victorias en el Gran Premio de Italia entre ambos siete veces campeones del mundo.

Y Hamilton reconoce que ese tipo de detalles han empezado a rondarle la cabeza.

“Si ganara, entraría en un terreno nuevo; ganar en Monza por primera vez con Ferrari sería algo…”, comentó.

El recuerdo de Schumacher también aparece inevitablemente. Hamilton vio al alemán ganar en Ferrari y vivió desde el podio la victoria de Charles Leclerc en 2019. Ahora tiene la posibilidad de experimentar desde dentro de la Scuderia lo que significa ganar en casa.

“Vi ganar a Charles en 2019, cuando estuve en el podio con él. Pero lograrlo mientras estoy aquí sería fenomenal”, afirmó.

Una victoria con un significado todavía mayor

Hamilton también piensa en la dimensión histórica de lo que supondría ganar en Monza con Ferrari.

“Pensaba que, si lo hacía, probablemente sería el único piloto negro en lograrlo para Ferrari en Italia, y tal vez en toda la historia”, explicó.

La presión, por tanto, no es pequeña. Están los tifosi, el equipo, el campeonato y las expectativas propias de Ferrari. Pero también está su familia: su madre estará presente en Monza para vivir por primera vez un fin de semana de Ferrari en el circuito italiano.

“Quería que lo viviera y que trajera consigo toda la buena suerte posible”, contó Hamilton.

Ferrari sabe que necesita más rendimiento. Hamilton también. El nuevo motor puede acercarlos, pero todavía no convertirlos en favoritos.

Y quizá por eso la misión resulta todavía más atractiva: ganar en Monza con Ferrari antes de que el proyecto sea perfecto.

Porque si Hamilton consigue hacerlo este domingo, no será simplemente una victoria. Será su primera victoria vestido de rojo en el templo italiano de Ferrari, un nuevo capítulo en una historia que ya incluye a Schumacher, Lauda, Villeneuve y tantos otros nombres inmortales de la Scuderia.

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