Foto: Sam Bloxham/LAT Images

Antonelli encuentra una ventaja inesperada en Monza: “Me quita la presión”

El líder del campeonato partirá desde el fondo de la parrilla en el Gran Premio de Italia por estrenar una nueva unidad de potencia, pero el italiano asegura que la penalización puede ayudarle a afrontar su carrera de casa con una mentalidad diferente.

Kimi Antonelli llegará a Monza como líder del campeonato de Fórmula 1 y, paradójicamente, con menos presión de la que probablemente habría tenido en condiciones normales.

El italiano deberá comenzar el Gran Premio de Italia desde la última posición de la parrilla debido a la introducción de una nueva unidad de potencia. Una penalización que, sobre el papel, complica enormemente su carrera de casa, pero que Antonelli está intentando convertir en una oportunidad para competir con mayor libertad.

Con una ventaja de 59 puntos al frente del campeonato, el piloto de Mercedes considera que no tiene nada que demostrar este fin de semana. De hecho, cree que salir último puede permitirle disfrutar de Monza de una manera diferente.

“Creo que, en cierto modo, ayuda a aliviar la presión. Aunque preferiría luchar por la pole y salir desde la primera posición”, reconoció Antonelli. “Pero siento que me relaja un poco más de cara al fin de semana. Creo que por eso voy a poder disfrutar más de la conducción y del fin de semana en sí”.

Un Monza diferente para el líder

La situación también obliga a Antonelli y Mercedes a plantear el fin de semana de una manera distinta. Con la clasificación prácticamente condicionada por la penalización, el equipo puede concentrarse en preparar el monoplaza para una carrera de remontada.

“Es una oportunidad diferente. Es una oportunidad para probar algo distinto durante el fin de semana. Un método de trabajo diferente también, sobre todo en la práctica libre, porque tenemos la oportunidad de hacerlo”, explicó.

El objetivo, sin embargo, no cambia: aprovechar el potencial del Mercedes y recuperar tantas posiciones como sea posible el domingo.

Antonelli considera que terminar entre los cinco primeros sería un resultado muy positivo, aunque sabe que la velocidad relativa de sus rivales será determinante.

“En un mundo ideal, siendo realistas, entre los cinco primeros, podemos hacerlo bien. Pero todo depende de tu ritmo. De lo rápido que seas y de la diferencia entre los autos”, señaló.

Y ahí aparece uno de los grandes interrogantes de Monza. Ferrari correrá en casa y contará con una nueva unidad de potencia, mientras que McLaren llega después de haber demostrado un ritmo especialmente fuerte en las últimas carreras. Red Bull también puede convertirse en un obstáculo importante para la remontada.

“Puede que seamos muy rápidos, pero Ferrari, McLaren o Red Bull pueden estar muy cerca, y entonces probablemente no sea suficiente para alcanzarlos durante una carrera”, admitió Antonelli.

La presión de Monza ya no es la misma

Más allá de la estrategia, el Gran Premio de Italia representa un cambio importante respecto a la visita de Antonelli a Monza el año pasado. En su temporada de debut, el italiano afrontaba la carrera con otro tipo de expectativas y sin la experiencia que ahora le proporciona luchar por el campeonato.

Esta vez llega como líder y con un Mercedes que considera competitivo.

“Es una sensación muy especial. Sin duda, es muy diferente al año pasado. Podré disfrutarlo mucho más que antes y espero que podamos tener una gran carrera”, afirmó.

Antonelli también confía en que el trazado italiano pueda favorecer a su monoplaza.

“Creo que es un circuito que nos podría venir muy bien. Pero ya hemos visto lo fuerte que ha sido McLaren en las dos últimas carreras. Ferrari sin duda estará en la cima, especialmente con el nuevo motor”.

Mercedes, por su parte, llega sin haber introducido mejoras en el coche desde Canadá, aunque Antonelli considera que el paquete sigue teniendo argumentos para plantar cara.

“Nuestro coche, a pesar de no haber recibido ninguna mejora desde Canadá, sigue siendo un coche muy potente”, aseguró.

Así, Antonelli afrontará su Monza más especial desde una posición poco habitual: el líder del campeonato saldrá último, pero llega al circuito que más podría presionarle sintiéndose, precisamente, más libre que nunca. Y el domingo tendrá la oportunidad de demostrar hasta dónde puede llegar un Mercedes que el equipo considera suficientemente competitivo como para intentar una remontada importante.

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