Foto: Mercedes-Benz

El Mercedes-Benz Clase C eléctrico reduce su huella de carbono en dos tercios durante todo su ciclo de vida

El nuevo Mercedes-Benz Clase C eléctrico ha sido desarrollado desde cero como un vehículo 100 % eléctrico, marcando un nuevo paso en la estrategia de electrificación de la marca en el segmento de los sedanes medianos. Gracias a un amplio conjunto de medidas enfocadas en la sostenibilidad, el modelo reduce en dos tercios su huella de carbono a lo largo de todo su ciclo de vida en comparación con el actual Clase C con motor de combustión, según la Evaluación Ambiental 360°, verificada por auditores independientes.

Mercedes-Benz ha centrado el desarrollo del nuevo modelo en tres pilares: eficiencia en el uso de los recursos, reducción de emisiones de CO₂ y economía circular. Para ello, trabaja junto con sus proveedores en el empleo de aluminio, acero, plásticos y celdas de batería con menor impacto ambiental, lo que permite reducir aproximadamente un 23 % las emisiones de CO₂ en la cadena de suministro.

Diseño sostenible desde su desarrollo

El Clase C eléctrico incorpora la filosofía «Diseño para el Medio Ambiente», que prioriza la eficiencia de los materiales, la reciclabilidad y el uso de materias primas secundarias desde las primeras etapas del desarrollo.

Entre las principales medidas destacan:

  • Aproximadamente dos tercios del aluminio utilizado provienen de plantas alimentadas con energías renovables o contienen una elevada proporción de material reciclado.
  • Emplea cerca de 45 kilogramos de acero de bajas emisiones de carbono, producido mediante hornos de arco eléctrico alimentados con energía renovable.
  • La cantidad de materiales reciclados en los plásticos termoplásticos se ha cuadruplicado respecto al Clase C de combustión, incorporando alrededor de 49 kilogramos de plástico reciclado.

Diversos componentes utilizan materiales reciclados, entre ellos:

  • Compartimento delantero con un 50 % de plástico reciclado posconsumo.
  • Revestimientos de los pasos de rueda con un 93 % de material reciclado.
  • Soportes del gato hidráulico fabricados con parachoques reciclados de vehículos fuera de uso.
  • Elementos estructurales con un 83 % de material reciclado.
  • Tapicerías con tejidos e hilos reciclados en porcentajes del 34 % y 50 %, respectivamente.

Hasta 762 kilómetros de autonomía

El nuevo sedán eléctrico ofrece una autonomía de hasta 762 kilómetros (WLTP) y registra un consumo combinado de entre 14,1 y 18,5 kWh/100 km, situándose entre los modelos más eficientes de su categoría.

Su arquitectura eléctrica de 800 voltios permite reducir los tiempos de carga, recuperando hasta 325 kilómetros de autonomía en apenas diez minutos mediante carga rápida en corriente continua.

El sistema incorpora además:

  • Bomba de calor multifuente, que reutiliza el calor residual del sistema eléctrico y de la batería para climatizar el habitáculo con un consumo energético significativamente menor.
  • Sistema de frenado One-Box, capaz de realizar hasta el 99 % de las frenadas mediante recuperación de energía, alcanzando una potencia de regeneración de hasta 300 kW.

Producción con menor impacto ambiental

El Clase C eléctrico se fabrica en la planta de Kecskemét (Hungría), donde Mercedes-Benz ha implementado tecnologías de alta eficiencia energética.

Las instalaciones cuentan con una capacidad fotovoltaica de 42,3 MWp, suficiente para cubrir aproximadamente el 25 % de la demanda energética anual de la planta.

Además, la nueva instalación de pintura reduce:

  • El consumo energético en alrededor de un 20 %.
  • Las emisiones de carbono en aproximadamente un 80 % respecto a procesos convencionales.

La marca también ha reforzado sus programas de ahorro de agua, reducción de residuos y eficiencia de recursos durante todo el proceso de fabricación.

Cadena de suministro más responsable

Mercedes-Benz exige a todos sus proveedores el cumplimiento de sus Estándares de Abastecimiento Responsable (RSS), que abarcan aspectos relacionados con derechos humanos, condiciones laborales, protección ambiental, ética empresarial y cumplimiento normativo.

Asimismo, la compañía ha establecido objetivos específicos para disminuir las emisiones asociadas a materiales como el acero, el aluminio, los plásticos y las baterías, además de continuar impulsando la descarbonización de toda su cadena de suministro.

Interior vegano certificado

Como parte de su estrategia de sostenibilidad, el nuevo Clase C eléctrico ofrece un interior vegano opcional, certificado de forma independiente por The Vegan Society.

Todos los materiales del habitáculo fueron revisados para eliminar componentes de origen animal, incluyendo tapicerías, revestimientos del techo, paneles de puertas, pilares y alfombrillas. Con esta certificación, el Clase C eléctrico se convierte, junto con el nuevo GLC eléctrico, en uno de los pocos vehículos del mundo en contar con este reconocimiento.

Con este modelo, Mercedes-Benz refuerza su apuesta por una movilidad eléctrica que combina eficiencia, altas prestaciones y una estrategia integral de sostenibilidad, tanto en el desarrollo del vehículo como en su producción y cadena de suministro.

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