BYD car showroom, Hong Kong, China. Foto: BYD

BYD mantiene abierta la puerta a la Fórmula 1: «No queremos limitarnos a poner una etiqueta en el auto»

BYD continúa analizando una posible entrada en la Fórmula 1, aunque deja claro que solo dará el paso si puede aportar un verdadero valor tecnológico al campeonato y no únicamente como patrocinador.

En los últimos meses, el fabricante chino ha sido vinculado en varias ocasiones con la máxima categoría del automovilismo, especialmente en un momento en el que la FIA y la Fórmula 1 estudian la incorporación de un duodécimo equipo y buscan aumentar la presencia de fabricantes chinos en la parrilla.

El presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, ya había manifestado anteriormente su deseo de ver a una marca china en la categoría.

«Siempre ha sido mi sueño traer a los grandes países a la Fórmula 1. El siguiente paso es dar la bienvenida a un fabricante chino».

Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva de BYD, Stella Li, confirmó durante el Salón del Automóvil de Pekín que mantiene un contacto frecuente con el CEO de la Fórmula 1, Stefano Domenicali.

«Me encanta la Fórmula 1 porque se trata de pasión y cultura, y porque la gente sueña con pilotar en la Fórmula 1».

Una participación con aporte tecnológico

El asesor principal de BYD, Alfredo Altavilla, confirmó a SoyMotor que la compañía sigue interesada en la Fórmula 1, aunque dejó claro que cualquier proyecto dependerá de que las futuras regulaciones permitan aprovechar la experiencia tecnológica de la empresa.

«No estamos involucrados en la discusión sobre el nuevo reglamento para 2030», explicó Altavilla. «Creo que Stella ha sido muy clara al respecto: solo consideraremos participar en la Fórmula 1 si nuestra tecnología puede contribuir a los objetivos del deporte».

«No será solo un patrocinio»

Altavilla también descartó que BYD entre en la Fórmula 1 únicamente para aparecer como patrocinador de un equipo.

«Jamás participaremos en la Fórmula 1 solo para poner una pegatina en un coche. Hay mejores maneras de invertir ese dinero».

El directivo aseguró que la marca buscaría desempeñar un papel mucho más relevante.

«Si encontramos la forma de convertirnos en socio tecnológico de la Fórmula 1, existe un gran interés. Ahora debemos esperar para ver cómo evolucionan las nuevas regulaciones».

El reglamento de 2030 será decisivo

El futuro reglamento técnico será un factor clave para definir el interés de BYD. Actualmente, la FIA estudia la posibilidad de reintroducir motores V8 a partir de 2030, una propuesta impulsada por Mohammed Ben Sulayem con el objetivo de reducir costes y recuperar parte del sonido característico de la categoría.

Si finalmente se adopta esa dirección técnica, la posibilidad de que BYD desarrolle su propia unidad de potencia podría reducirse, dado que la empresa centra gran parte de su experiencia en la electrificación.

No obstante, Altavilla dejó entrever que existe otra vía de entrada: una asociación tecnológica con un equipo ya establecido, similar a la colaboración que mantienen Haas y Toyota, en la que el fabricante japonés participa activamente en el desarrollo técnico de la escudería estadounidense sin asumir el papel de constructor oficial.

De este modo, BYD mantiene abiertas todas las opciones, aunque insiste en que su desembarco en la Fórmula 1 solo tendrá sentido si puede aportar innovación tecnológica y no limitarse a una presencia comercial.

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