Fabricado en la planta de Torslanda, a las afueras de Gotemburgo, este modelo no solo amplía la gama eléctrica de la marca, sino que también refuerza el papel de Suecia como centro de innovación y producción.
Producción local con impacto global
El EX60 tiene un valor simbólico y estratégico:
- Primer vehículo eléctrico de Volvo diseñado, desarrollado y fabricado íntegramente en Suecia
- Producción concentrada en Torslanda, una planta modernizada para la electrificación
- Proyección como uno de los principales productos de exportación del país
Además, el aumento de producción previsto para 2026 responde a una demanda inicial superior a lo esperado, especialmente en mercados europeos como Suecia y Alemania.
Un impulso económico para la región
El proyecto EX60 no solo apunta al mercado, sino también al impacto industrial:
- Inversión cercana a 10.000 millones de coronas suecas
- Incorporación de:
- Fundición a gran escala
- Nueva planta de ensamblaje de baterías
- Taller de pintura renovado
- Línea de ensamblaje final modernizada
Incluso se evalúa extender la operación de la planta durante el verano, algo poco habitual, para responder a la demanda.
Claves del Volvo EX60
El EX60 llega con argumentos sólidos dentro del segmento:
- Hasta 640 km de autonomía (líder en su categoría)
- Carga rápida del 10 al 80 % en 16 minutos
- Precio competitivo, cercano al del XC60 híbrido enchufable
- Enfoque en confort, eficiencia y tecnología
Estos elementos lo posicionan como un modelo clave para acelerar la transición eléctrica de Volvo.
Estrategia: volumen y posicionamiento
El fuerte volumen de pedidos en Europa ya ha llevado a Volvo a:
- Aumentar la producción para 2026
- Preparar la apertura de pedidos en Estados Unidos y Asia
- Ajustar su capacidad industrial para sostener la demanda global
El EX60 no es un modelo de nicho: está diseñado para ser un vehículo de alto volumen dentro de la gama premium eléctrica.
El inicio de producción del Volvo EX60 marca mucho más que el lanzamiento de un nuevo SUV. Es una señal clara del rumbo de Volvo: electrificación total, producción local estratégica y una apuesta firme por modelos que combinen volumen, tecnología y rentabilidad.
Con este movimiento, la marca sueca no solo amplía su portafolio eléctrico, sino que también refuerza su papel en la nueva era de la movilidad global.