BMW da un nuevo paso en la automatización industrial con la ampliación del despliegue de robots humanoides y el lanzamiento de su primer proyecto piloto en Europa. El objetivo es claro: que robots y operarios trabajen codo a codo en la construcción de vehículos.
La iniciativa se desarrolla en la planta de Leipzig, Alemania, donde se probarán robots humanoides en el ensamblaje de baterías de alto voltaje y la fabricación de componentes. Se trata de áreas que combinan tareas repetitivas y exigentes desde el punto de vista ergonómico con altos estándares de precisión.
El proyecto se lleva a cabo en colaboración con la firma sueca Hexagon Robotics, que presentó su plataforma humanoide Aeon en 2025. BMW utilizará dos robots basados en esta arquitectura, que incorpora un cuerpo de estructura similar a la humana, amplios rangos de movimiento en manos y agarre, además de ruedas para desplazarse con agilidad en espacios reducidos dentro de la fábrica.
Leipzig, el laboratorio ideal
Michael Ströbel, jefe de gestión de procesos y digitalización de BMW, explicó que Leipzig fue elegida por ser una de las plantas más versátiles de la red global del fabricante. Allí conviven procesos tradicionales como prensa y carrocería con moldeo por inyección, fabricación de componentes y ensamblaje de baterías.
“Si podemos integrar el robot en Leipzig, podremos aplicarlo en todas nuestras fábricas en todo el mundo”, afirmó.
La experiencia previa en Estados Unidos
El piloto europeo se apoya en la experiencia acumulada en la planta de Spartanburg, Carolina del Sur, donde BMW probó robots humanoides desarrollados por la startup californiana Figure AI.
Durante aproximadamente 10 meses, dos robots Figure 02 operaron en la línea de carrocerías del X3, trabajando turnos de 10 horas y encargándose de tareas repetitivas de carga de chapa metálica para accesorios de soldadura. En total, registraron más de 1.250 horas de funcionamiento y manipularon más de 90.000 piezas.
Según la compañía, el ensayo confirmó que los robots humanoides pueden desempeñar tareas de forma segura y eficiente en entornos industriales reales. Además, los ingenieros lograron integrarlos al ecosistema de robótica inteligente de BMW mediante interfaces estandarizadas y sistemas de seguridad adaptados para facilitar la convivencia entre humanos y máquinas.
La apuesta por la “IA física”
La siguiente fase en Leipzig comenzará en abril, con el objetivo de integrar completamente la plataforma Aeon en la red de producción antes del inicio formal de la fase piloto en verano.
“Nuestro objetivo es ser líderes tecnológicos e integrar nuevas tecnologías en la producción desde una etapa temprana. Los proyectos piloto nos ayudan a probar y desarrollar aún más el uso de la IA física —es decir, robots con IA capaces de aprender— en condiciones industriales reales”, señaló Michael Nikolaides, ejecutivo de producción y cadena de suministro de BMW.
Una carrera global por la automatización
La apuesta de BMW se inscribe en una tendencia más amplia dentro de la industria automotriz. Fabricantes como Tesla, Hyundai Motor Company y Mercedes-Benz también exploran el uso de robots humanoides en sus líneas de producción.
El interés no es menor: analistas de Morgan Stanley Research proyectan que el mercado global de robots humanoides podría alcanzar los 5 billones de dólares en 2050, con más de 1.000 millones de unidades en operación.
Con sus pruebas en Estados Unidos y ahora en Alemania, BMW se posiciona en la vanguardia de esta nueva frontera tecnológica, donde la flexibilidad de fabricación y la inteligencia artificial prometen redefinir el futuro de la producción automotriz.