Williams llega al Gran Premio de Azerbaiyán con uno de los paquetes de mejoras más importantes de su temporada, pero hay un detalle que puede ser incluso más relevante que los cambios visibles en el FW48: el monoplaza finalmente ha conseguido situarse por debajo del peso mínimo y el equipo podrá utilizar lastre para ajustar su distribución de masas.
El FW48 ha arrastrado un exceso de peso desde el comienzo de la temporada, una desventaja que Williams ha trabajado durante meses para corregir. Ahora, Alexander Albon confirmó que el equipo podrá utilizar lastre por primera vez en 2026.
La normativa de la FIA establece para esta temporada un peso mínimo de 768 kg, incluido el piloto. Estar por debajo de ese límite permite añadir lastre en posiciones elegidas por los ingenieros, lo que ofrece mayor libertad para optimizar la distribución del peso y reducir el centro de gravedad del coche.
Albon considera que este paso debería traducirse en una mejora del rendimiento.
“Hemos estado compitiendo con una penalización de peso durante toda la temporada, digamos, hasta ahora. Por primera vez este año, llevamos lastre en el coche este fin de semana. Es una prueba fehaciente del trabajo que hemos realizado entre bastidores para lograrlo, y lo hemos hecho con nuevas tecnologías e innovaciones”.
El piloto de Williams reconoce que el peso tiene un efecto directo sobre los tiempos por vuelta y, por eso, espera que el FW48 sea más rápido en Bakú. Sin embargo, también advierte que el rendimiento aerodinámico del nuevo paquete tendrá que comprobarse en pista.
Williams espera confirmar en Bakú el trabajo del simulador
Las novedades no se limitan a la reducción de peso. Williams también ha preparado modificaciones mecánicas y algunos cambios aerodinámicos que deberían mejorar el comportamiento del monoplaza.
Como ocurre con cualquier evolución, el equipo ya ha obtenido resultados en el simulador, pero Albon sabe que la verdadera prueba llegará cuando el FW48 salga a pista.
“Generalmente, los desarrollos se realizan en simuladores, y de ahí provienen nuestros cálculos. A veces la correlación no es muy buena, pero soy optimista. El coche no será muy diferente visualmente, pero hay algunos cambios mecánicos que deberían permitirle un mejor rendimiento”.
Por lo tanto, el objetivo en Bakú no será únicamente comprobar si las piezas nuevas funcionan de acuerdo con las simulaciones. Williams también tendrá que determinar cuánto tiempo por vuelta puede recuperar gracias a la reducción de peso y a una distribución de masas más favorable.
Albon pide cautela ante la evolución de la zona media
Aunque Williams espera dar un paso adelante, Albon no cree que las mejoras vayan a convertir automáticamente al equipo en una referencia de la zona media.
La razón es sencilla: el resto de equipos también ha continuado desarrollando sus monoplazas durante la temporada. Por eso, una mejora que en otro contexto habría sido suficiente para cambiar notablemente el orden competitivo puede tener un efecto más limitado en 2026.
“Es un buen avance, pero también hay que ver cuánto están mejorando los coches de los equipos de la zona media este año. Todos están mejorando mucho, e incluso si presentamos un paquete importante, no es algo que nos ponga por delante de los demás equipos de la zona media de inmediato”.
Albon considera que el paquete debería permitir a Williams recuperar terreno y volver a estar en la pelea, aunque será la pista la que determine cuánto ha progresado realmente el FW48.
Bakú será, por tanto, una prueba importante para el equipo. Por primera vez en la temporada, Williams podrá competir con un coche que ya no arrastra la misma penalización de peso, mientras que las nuevas piezas deberán demostrar si el trabajo realizado durante los últimos meses también se traduce en rendimiento real.