Foto: Clive Rose/Getty Images

GP de Azerbaiyán: calor, pista seca y viento marcarán el fin de semana en Bakú

Tras una semana de descanso, la Fórmula 1 regresa a la acción con el Gran Premio de Azerbaiyán, una cita que tendrá una particularidad en su programación: la carrera se disputará el sábado y no el domingo. Más allá de este cambio, las condiciones meteorológicas también pueden convertirse en uno de los factores a tener en cuenta durante el fin de semana.

Al igual que ocurrió en los Grandes Premios de Italia y España, se espera un ambiente cálido y seco en Bakú. La principal variable será el viento, con rachas que podrían complicar el trabajo de los pilotos en un circuito urbano donde los monoplazas necesitan encontrar un equilibrio preciso.

Max Verstappen llega además como el último ganador del Gran Premio de Azerbaiyán. En 2025, el piloto de Red Bull se impuso en condiciones secas y terminó la carrera con una ventaja de 14 segundos sobre George Russell, segundo clasificado.

Jueves: calor desde los primeros entrenamientos

Las actividades en pista comenzarán el jueves con las dos primeras sesiones de entrenamientos libres. La temperatura alcanzará aproximadamente los 26 °C durante la FP1, mientras que las rachas de viento rondarán los 17,6 km/h.

Para la segunda sesión, la temperatura subirá ligeramente hasta los 27 °C y, al igual que en la primera práctica, no se esperan precipitaciones. Con una pista seca, los equipos podrán concentrarse desde el inicio en la puesta a punto de los monoplazas y en la gestión de los neumáticos.

Viernes: clasificación con más viento

El viernes llegará la tercera y última sesión de entrenamientos libres antes de la clasificación. Las condiciones serán algo más frescas, con una temperatura prevista de alrededor de 24 °C y sin probabilidad de lluvia.

La clasificación también se disputará con unos 24 °C, aunque el viento ganará protagonismo. Se esperan rachas de aproximadamente 24,5 km/h, una intensidad que puede complicar especialmente el comportamiento de los monoplazas en las zonas más expuestas del circuito.

En Bakú, donde las paredes están muy cerca y cualquier pequeño error puede tener consecuencias importantes, unas condiciones de viento cambiantes pueden obligar a los pilotos a adaptar constantemente sus referencias y la forma de atacar las curvas.

Sábado: carrera seca y temperaturas similares

La carrera se disputará el sábado y, según el pronóstico, las condiciones serán nuevamente secas. La temperatura estará alrededor de los 25 °C, mientras que las rachas de viento disminuirán ligeramente respecto al viernes, hasta unos 15,5 km/h.

Por ahora, todo apunta a un Gran Premio sin lluvia y con temperaturas relativamente altas. El viento, por tanto, aparece como la principal variable meteorológica capaz de añadir dificultad a una pista que ya exige precisión por su combinación de largas rectas, curvas de baja velocidad y escasas escapatorias.

Si el pronóstico se mantiene, los equipos podrán trabajar con una pista seca durante todo el fin de semana, aunque tendrán que prestar especial atención a cómo afectan las rachas de viento al equilibrio de los monoplazas.

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