El presidente argentino aprovechó el Congreso Americano de la FIA en Buenos Aires para reclamar el regreso de la Fórmula 1, mientras el Autódromo Óscar y Juan Gálvez avanza en su renovación con la mirada puesta en recuperar una fecha internacional.
La Fórmula 1 podría volver a Argentina después de casi tres décadas de ausencia. Esta vez, el impulso no llega únicamente desde el mundo del automovilismo: el propio presidente Javier Milei ha decidido colocar el posible regreso del Gran Premio de Argentina en la agenda nacional.
Durante la inauguración del Congreso Americano de la FIA, celebrado en Buenos Aires entre el 31 de agosto y el 2 de septiembre, Milei lanzó un mensaje directo a los representantes de la Federación Internacional del Automóvil y a su presidente, Mohammed Ben Sulayem.
“Argentina reúne todas las condiciones para volver a ser sede de la Fórmula 1 y del Campeonato Mundial de Rally”, afirmó el mandatario.
Milei apeló a tres argumentos para defender la candidatura argentina: tradición, pilotos y una recuperación institucional que, según el presidente, permitiría al país volver a recibir categorías internacionales de primer nivel.
Mucho más que una declaración política
El interés argentino no se limita a las palabras del presidente. El Autódromo Óscar y Juan Gálvez de Buenos Aires está atravesando un proceso de renovación con la intención de recuperar su protagonismo internacional.
El primer gran paso llegará con el regreso de MotoGP al circuito en 2027. Pero el objetivo final es todavía mayor: conseguir la homologación FIA de Grado 1, requisito indispensable para que el trazado pueda aspirar a recibir nuevamente a la Fórmula 1.
Ahí aparece uno de los elementos que pueden convertir el proyecto en algo más que una promesa. Argentina ya está trabajando sobre el escenario que históricamente albergó sus grandes carreras, mientras la presencia de MotoGP serviría como una prueba importante de la capacidad del país para organizar nuevamente un evento internacional de esta magnitud.

Colapinto, el factor que puede cambiarlo todo
El entusiasmo por recuperar la Fórmula 1 también tiene un componente que Argentina no tenía en anteriores intentos: Franco Colapinto.
El piloto argentino se ha convertido en uno de los grandes símbolos del automovilismo nacional y su continuidad con Alpine añade un ingrediente especialmente atractivo a cualquier eventual regreso de la categoría.
La posibilidad de que Colapinto pueda disputar un Gran Premio de Fórmula 1 en Buenos Aires tendría un impacto muy diferente al de una carrera celebrada sin representación local. Para el público argentino, supondría la oportunidad de ver a uno de sus pilotos competir en casa y, para la Fórmula 1, un escenario capaz de movilizar nuevamente a una afición con una relación histórica con la categoría.
Un país con una historia enorme en la F1
Argentina no necesita construir su vínculo con la Fórmula 1 desde cero. Su historia está estrechamente ligada a la categoría desde sus primeros años y tiene en Juan Manuel Fangio a una de sus figuras más importantes.
El pentacampeón mundial es todavía uno de los grandes nombres de la historia de la F1 y representa una tradición que Argentina quiere recuperar.
El último Gran Premio de Argentina se disputó en 1998, precisamente en Buenos Aires. Michael Schumacher ganó aquella carrera al volante de Ferrari, en una de las últimas visitas de la Fórmula 1 al país.
Desde entonces, el calendario ha cambiado radicalmente y la categoría ha incorporado nuevos mercados y destinos. Por eso, conseguir un lugar para Argentina no será sencillo.
El gran problema: encontrar un hueco en el calendario
Incluso con un circuito renovado, MotoGP confirmado y un piloto argentino en la parrilla, el regreso de la Fórmula 1 dependerá de un factor que Argentina no puede controlar por sí sola: el calendario de la categoría.
La F1 atraviesa una etapa de expansión mundial y las plazas disponibles son cada vez más disputadas. Los nuevos Grandes Premios conviven con escenarios históricos que luchan por conservar su lugar, mientras Liberty Media busca mantener un calendario equilibrado y atractivo para sus principales mercados.
Por eso, el proyecto argentino todavía tiene un largo camino por recorrer. Primero tendrá que demostrar que Buenos Aires puede ofrecer las instalaciones y garantías necesarias; después deberá convencer a la FIA y, finalmente, encontrar el espacio adecuado dentro de un calendario cada vez más saturado.
Pero algo ha cambiado. Argentina ya no habla únicamente de nostalgia.
Con Milei impulsando públicamente el proyecto, Buenos Aires renovando su histórico autódromo y Franco Colapinto como protagonista, el regreso de la Fórmula 1 empieza a tener los ingredientes de un proyecto real.
Después de 28 años, el Gran Premio de Argentina vuelve a aparecer en el horizonte de la categoría.