Mientras persisten las dudas sobre el calendario de Fórmula 1 por la situación en Oriente Medio, Qatar afirma que el país es seguro y mantiene sus planes para recibir a la categoría reina del automovilismo a finales de noviembre.
El Gran Premio de Qatar sigue adelante, al menos por ahora. Esa es la posición que mantiene la Federación de Automovilismo y Motociclismo de Qatar (QMMF), cuyo presidente, Abdul Rahman bin Abdullatif Al Mannai, descartó públicamente que exista una amenaza que obligue a modificar los planes para la carrera de Fórmula 1.
La cita está prevista para el 27 al 29 de noviembre en el Circuito Internacional de Lusail, pero la situación en Oriente Medio ha alimentado las especulaciones sobre posibles cambios en la parte final del calendario. Incluso han circulado versiones que apuntan a posibles sustituciones o modificaciones de otras carreras de la región.
Por el momento, sin embargo, no existe una decisión oficial de la FIA o de la Fórmula 1 que ponga en duda la celebración del Gran Premio.
Qatar asegura que mantiene la normalidad
Al Mannai fue contundente al describir la situación actual del país. Según el dirigente, Qatar lleva meses funcionando con normalidad, con su aeropuerto plenamente operativo y sin alteraciones significativas en la vida cotidiana.
“Esperamos con ilusión organizar la carrera”, señaló el presidente de la QMMF, dejando claro que la organización continúa trabajando con el calendario previsto.
La preparación, de hecho, no se limita a la Fórmula 1. Qatar también tiene programado el Gran Premio de MotoGP para el 8 de noviembre, por lo que el país ya trabaja en la organización de ambos grandes eventos internacionales.
Al Mannai reconoció, no obstante, que nadie puede anticipar cómo evolucionará la situación durante los próximos meses. Por ello, mantiene una postura prudente: avanzar con los preparativos mientras las circunstancias permitan hacerlo.
“Tenemos que estar preparados. Vamos paso a paso, pero por ahora, todo pinta bien”, explicó.
El precedente de Bahréin y Arabia Saudí
Las dudas no aparecen de la nada. A comienzos de este año, los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudí fueron cancelados como consecuencia del conflicto en Oriente Medio, obligando a la Fórmula 1 a reorganizar su calendario.
En el caso de Bahréin, el espacio dejado por la carrera fue ocupado por una cita especial bajo bandera bareiní en el Circuito Internacional de Sepang, en Malasia, que regresó al calendario por primera vez desde 2017. Arabia Saudí, en cambio, desapareció completamente del programa.
Ese antecedente explica por qué cualquier cambio en la situación regional genera inmediatamente especulaciones sobre las carreras que todavía deben disputarse en Oriente Medio.
La decisión final todavía no está tomada
Aunque Qatar asegura que todo marcha según lo previsto, la última palabra no corresponde a la organización local. La Fórmula 1 y la FIA deberán evaluar las condiciones de seguridad cuando se acerque la fecha de la carrera.
Por ahora, Lusail mantiene su lugar en el calendario y los preparativos continúan con normalidad. La incógnita estará en saber si esa situación se mantiene durante los próximos meses y si el campeonato podrá cerrar su temporada en Qatar tal como estaba previsto.
La organización qatarí, mientras tanto, prefiere mirar hacia adelante y preparar la carrera antes que dejarse llevar por los rumores.