Tras perder el rumbo con la puesta a punto de su Ferrari en la clasificación Sprint, Lewis Hamilton logró recuperar confianza en la sesión del sábado y espera traducir esas mejores sensaciones en un resultado más competitivo durante el Gran Premio de los Países Bajos.
En la Fórmula 1, una decisión equivocada en la puesta a punto puede tener consecuencias inmediatas. Lewis Hamilton lo comprobó durante la clasificación Sprint en Zandvoort, cuando Ferrari optó por una configuración diferente a la utilizada por su compañero Charles Leclerc. El resultado no fue el esperado: el británico clasificó séptimo y terminó en la misma posición en la carrera Sprint, mientras Leclerc, que había partido tercero, cruzó la meta en segunda posición.
A partir de entonces, el siete veces campeón del mundo trabajó junto a Ferrari para recuperar una configuración más convencional, similar a la que le había permitido sentirse cómodo durante la única sesión de entrenamientos libres del fin de semana.
El cambio dio resultado.
“Estuve mucho, mucho más contento con el coche en la clasificación, por suerte. El coche fue mucho mejor y estoy mucho más satisfecho con él. Tengo muchas ganas de que llegue el Gran Premio”.
Hamilton reconoció, sin embargo, que recuperar la confianza perdida no fue un proceso inmediato.
“Es como construir un muro ladrillo a ladrillo. Había ganado esa confianza en la FP1, pero se desvaneció durante la Clasificación Sprint. Así que prácticamente tuve que empezar de cero y reconstruirlo todo”.
Hamilton supera a Leclerc y confía en el ritmo de carrera
Las mejores sensaciones también se reflejaron en el resultado de la clasificación para el Gran Premio. Hamilton logró el quinto mejor tiempo y superó a Charles Leclerc, aunque quedó a más de tres décimas de segundo del poleman, Lando Norris.
McLaren y Mercedes parten, sobre el papel, con una ventaja de rendimiento sobre Ferrari, pero Hamilton considera que el ritmo mostrado por el equipo en la carrera Sprint permite ser optimista de cara a la prueba principal.
“Nuestro ritmo de carrera fue bueno durante el Sprint. El mío no fue excepcional, pero el de Charles fue particularmente bueno. Creo que el coche se siente mucho mejor”.
Para Hamilton, la clave estará en mantenerse en contacto con los pilotos que parten por delante y aprovechar cualquier oportunidad que pueda ofrecer una carrera en la que la gestión estratégica podría ser determinante.
“Para el Gran Premio, al menos deberíamos poder mantenernos cerca de los pilotos que están por delante. La estrategia será crucial”.
Ferrari, por tanto, llega al domingo con señales alentadoras. Hamilton ha recuperado confianza en su SF-26 y, aunque la velocidad a una vuelta todavía sitúa a McLaren y Mercedes como referencia, el ritmo de carrera podría ofrecerle al británico una oportunidad para luchar por un resultado importante.