Andrea Kimi Antonelli afrontará el Gran Premio de Italia con una penalización en la parrilla de salida. El piloto de Mercedes confirmó durante el fin de semana en Zandvoort que el equipo realizará un nuevo cambio en su unidad de potencia, una decisión que responde a los problemas de fiabilidad sufridos durante la primera mitad de la temporada.
El italiano ya ha alcanzado el límite permitido en varios componentes, entre ellos el motor de combustión interna, el escape y el sistema de almacenamiento de energía. Aunque todavía no se ha precisado qué elementos serán sustituidos, Antonelli da por hecho que recibirá una sanción en la parrilla para su carrera de casa.
Lejos de considerar Monza como el peor lugar para asumir ese castigo, el líder del campeonato cree que puede ser una elección estratégica.
“La penalización por el nuevo motor será en Monza. Estamos de acuerdo, porque es uno de los circuitos donde es fácil adelantar. Sé que es mi carrera de casa, pero al final estoy pensando más en el campeonato”.
Antonelli explicó que la prioridad es minimizar el impacto de la sanción y elegir un circuito donde tenga mayores posibilidades de recuperar posiciones durante la carrera.
“Tengo que evaluar dónde tengo las mejores oportunidades para remontar y conseguir un buen resultado. Monza está, sin duda, entre los primeros de esa lista”.
La decisión llega en un momento clave de la temporada. Tras la carrera Sprint en Zandvoort, Antonelli se mantiene como líder del Campeonato Mundial con 224 puntos, con una ventaja de 53 puntos sobre Lewis Hamilton y de 56 sobre su compañero George Russell.
Para Mercedes y Antonelli, sacrificar posiciones en la parrilla de Monza podría ser un riesgo calculado: aprovechar las características del circuito italiano para limitar la pérdida de puntos y, al mismo tiempo, asegurar una unidad de potencia más fiable para la recta decisiva de la lucha por el título.