Nigel Mansell cumple 73 años este 8 de agosto. El británico, campeón del mundo de Fórmula 1 en 1992, dejó una trayectoria marcada por su estilo de conducción agresivo, su carácter competitivo y algunos de los monoplazas más recordados de las décadas de 1980 y 1990.
Su carrera también tuvo una particularidad poco habitual: después de conquistar el título de F1, Mansell cruzó el Atlántico para competir en Estados Unidos y terminó ganando el campeonato de CART en 1993.
Repasamos cinco coches que tuvieron un papel importante en ese recorrido.
5. Lotus 81B: el comienzo en la Fórmula 1
Mansell llegó a la Fórmula 1 con Lotus en 1980, inicialmente como piloto de pruebas. Posteriormente tuvo la oportunidad de disputar dos Grandes Premios, en Austria e Italia, aunque su debut estuvo lejos de ser sencillo.
En Austria sufrió una fuga de combustible que le provocó quemaduras de primer y segundo grado, mientras que en Italia tuvo que abandonar por un problema de motor.
Aquel Lotus 81B, sin embargo, representa el comienzo de una carrera que terminaría llevándolo hasta el campeonato mundial.
4. Williams FW10: las primeras victorias
El paso a Williams en 1985 cambió la trayectoria de Mansell. Con el FW10 consiguió sus primeras victorias en Fórmula 1, ambas durante esa temporada.
La primera llegó en Brands Hatch, ante su público, mientras que poco después volvió a subir a lo más alto del podio en Kyalami.
El FW10 fue el coche con el que Mansell empezó a demostrar que podía competir regularmente por las primeras posiciones.
3. Williams FW11 y FW11B: la lucha por el campeonato
Durante 1986 y 1987, Mansell se convirtió definitivamente en uno de los pilotos protagonistas de la Fórmula 1.
El Williams FW11, equipado con el motor Honda V6 turbo, permitió al británico luchar por el campeonato frente a Alain Prost y su propio compañero de equipo, Nelson Piquet.
En 1986 estuvo muy cerca de conseguir el título. La temporada terminó de forma especialmente dolorosa en Adelaida, donde un reventón de neumático cuando luchaba por el campeonato acabó con sus posibilidades.
Un año después, el FW11B volvió a colocar a Mansell entre los favoritos. Sin embargo, un fuerte accidente durante los entrenamientos del Gran Premio de Japón le obligó a perderse las dos últimas carreras de la temporada.
2. Lola T93/00-Ford: el desafío estadounidense
Después de conseguir finalmente el campeonato de Fórmula 1 en 1992, Mansell decidió afrontar un reto diferente y se trasladó a Estados Unidos para competir en la CART.
Al volante del Lola T93/00 con motor Ford, el británico ganó su primera carrera en la categoría en Surfers Paradise, convirtiéndose en el primer piloto desde Graham Hill en ganar en su debut en una competición de monoplazas de alto nivel tras haber triunfado previamente en la Fórmula 1.
La temporada de 1993 terminó con Mansell como campeón de la CART. Su adaptación a una categoría completamente diferente convirtió aquel cambio de rumbo en uno de los capítulos más particulares de su carrera.

1. Williams FW14B: el coche de su campeonato mundial
El Williams FW14B fue el monoplaza con el que Mansell consiguió el título mundial de Fórmula 1 en 1992.
Su superioridad técnica fue uno de los grandes factores de aquella temporada. El coche incorporaba soluciones avanzadas para la época, entre ellas suspensión activa, una caja de cambios semiautomática y sistemas electrónicos de control.
Mansell ganó nueve de las 16 carreras del campeonato y consiguió el título con una autoridad que había buscado durante años. Su único abandono por accidente llegó en Mónaco, donde protagonizó un intenso duelo con Ayrton Senna.
El FW14B terminó convirtiéndose en uno de los monoplazas más recordados de la era de la Fórmula 1 de principios de los noventa y en el coche que permitió a Mansell alcanzar finalmente el objetivo que había perseguido durante buena parte de su carrera.
Una carrera difícil de resumir en un solo auto
Desde aquel accidentado debut con Lotus hasta el campeonato mundial con Williams y su posterior aventura en Estados Unidos, la carrera de Mansell estuvo marcada por diferentes etapas y coches.
El FW14B representa su mayor éxito, pero los otros cuatro monoplazas ayudan a entender cómo se construyó una trayectoria que convirtió al británico en uno de los pilotos más reconocibles de su generación.