Charles Leclerc fue el piloto más rápido en la primera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Hungría, superando a Max Verstappen y Lewis Hamilton en una práctica marcada por las numerosas novedades aerodinámicas y una bandera roja provocada por Lance Stroll.
La actividad comenzó bajo condiciones veraniegas en el Hungaroring, con varios pilotos de reserva en pista. Ryo Hirakawa sustituyó a Oliver Bearman en Haas, Colton Herta se subió al Cadillac, Paul Aron pilotó para Alpine, Frederik Vesti reemplazó a Kimi Antonelli en Mercedes y Leonardo Fornaroli ocupó el McLaren de Oscar Piastri.
La mayoría de los equipos aprovecharon la última cita antes del parón veraniego para introducir mejoras. Uno de los elementos más llamativos fue el regreso del denominado alerón trasero «Macarena», adoptado por Ferrari y Red Bull para maximizar la carga aerodinámica en un circuito tan revirado como el Hungaroring. McLaren también llevó esta especificación, aunque únicamente para realizar pruebas durante la sesión.
Gran parte de la atención estuvo centrada en Aston Martin, que estrenó el esperado paquete de evolución del AMR26. Considerado internamente como una versión «B-spec», el conjunto de mejoras representa el primer gran paso del plan de desarrollo diseñado por Adrian Newey, mientras que una nueva evolución relacionada con la unidad de potencia llegará tras el descanso de verano.
Después de media hora de sesión, Verstappen fue el primero en romper la barrera del 1:20, colocándose momentáneamente al frente de la clasificación. Sin embargo, Leclerc respondió poco después con una vuelta de 1:19.075, mejorando en cuatro décimas el registro del neerlandés para quedarse con el mejor tiempo.
La sesión se interrumpió a falta de 23 minutos por una bandera roja, cuando Lance Stroll sufrió un fallo en la suspensión trasera de su Aston Martin. Las imágenes mostraron cómo uno de los componentes cedió de forma repentina, obligando al canadiense a detener el coche y dando por finalizada su participación en la FP1.
Fernando Alonso también vivió una sesión complicada. El español permaneció durante varios minutos en el garaje mientras el equipo investigaba unas fuertes vibraciones en su monoplaza. Finalmente pudo regresar a la pista y concluyó la práctica en la 13.ª posición utilizando neumáticos duros.
En los minutos finales nadie consiguió mejorar el tiempo de Leclerc, que terminó al frente de la clasificación por delante de Verstappen y Hamilton. El resultado dejó buenas sensaciones tanto para Ferrari como para Red Bull, mientras Aston Martin inició con cautela la evaluación de su importante paquete de actualizaciones.