Foto: Clive Rose/Getty Images

La FIA aclara por qué no reinició el Gran Premio de Gran Bretaña tras el accidente de Verstappen

La Federación Internacional del Automóvil (FIA) explicó por qué el Gran Premio de Gran Bretaña terminó detrás del coche de seguridad, pese a que durante los instantes finales parecía existir la posibilidad de un reinicio que habría cambiado por completo el desenlace de la carrera en Silverstone.

El accidente de Max Verstappen en la vuelta 48 de las 52 programadas obligó a la salida del Safety Car, provocando una serie de paradas en boxes. Varios pilotos montaron neumáticos blandos con la esperanza de disputar un sprint final una vez que la pista quedara libre.

Sin embargo, el reinicio nunca llegó y Charles Leclerc aseguró la victoria sin volver a competir a velocidad de carrera.

Un error de software generó la confusión

La incertidumbre aumentó cuando Dirección de Carrera envió a los equipos el mensaje «Safety Car in this lap» («El coche de seguridad entra en esta vuelta»), dando a entender que la competencia se reanudaría antes de la bandera a cuadros.

Pocos segundos después, esa comunicación fue corregida por el mensaje «Safety Car deployed», confirmando que el coche de seguridad continuaría en pista hasta el final.

Tras la carrera, la FIA aclaró que ese primer aviso fue consecuencia de un error de software y que, en todo momento, el procedimiento aplicado fue el establecido por el Reglamento Deportivo de la Fórmula 1.

El reglamento impedía una reanudación

La clave estuvo en el momento en que Dirección de Carrera autorizó a los monoplazas doblados a recuperar la vuelta.

El reglamento de la temporada 2026 establece que, una vez emitido el mensaje que permite adelantar al coche de seguridad, este regresará a boxes al final de la siguiente vuelta, siempre que el director de carrera considere que ya no es necesario mantenerlo en pista.

Cuando se emitió esa autorización, Charles Leclerc ya había cruzado la línea de meta para comenzar la penúltima vuelta. Eso significaba que la «siguiente vuelta» era la última de la carrera, por lo que el Safety Car solo podía entrar al finalizar ese giro, haciendo imposible un reinicio antes de la bandera a cuadros.

En consecuencia, la prueba concluyó neutralizada.

Ferrari también esperaba una relanzada

La situación tomó por sorpresa incluso a Ferrari. El director del equipo, Fred Vasseur, reconoció que los mensajes contradictorios generaron incertidumbre durante los últimos minutos.

El equipo decidió detener a Lewis Hamilton para colocar neumáticos blandos nuevos, convencido de que habría una relanzada que le permitiría atacar en las últimas vueltas.

«Fue un poco caótico en las últimas vueltas», explicó Vasseur.

El responsable de Ferrari añadió que la estrategia se diseñó pensando en un reinicio, ya que mantenerse en pista con neumáticos usados habría supuesto una gran desventaja frente a rivales como George Russell, que también habían aprovechado el coche de seguridad para cambiar de compuestos.

Finalmente, la carrera terminó detrás del Safety Car y la estrategia agresiva de Ferrari no pudo ponerse a prueba en pista.

Un desenlace que generó debate

Aunque la FIA insistió en que el procedimiento seguido fue completamente reglamentario, el error informático alimentó la confusión tanto entre los equipos como entre los aficionados, que esperaban un emocionante final con varias posiciones en disputa.

La aclaración del organismo confirma que no hubo un cambio de criterio durante los últimos instantes de la carrera, sino únicamente un fallo en el sistema de mensajería que transmitió una información incorrecta antes de ser corregida.

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