La penalización posterior a la carrera que dejó a Cadillac sin su primer punto en la Fórmula 1 no logró empañar el optimismo dentro del equipo estadounidense. Sergio Pérez considera que el rendimiento mostrado durante el Gran Premio de Mónaco representa una clara señal del progreso que la escudería ha conseguido en su temporada debut dentro de la máxima categoría.
El piloto mexicano había cruzado la meta en la décima posición, lo que inicialmente otorgaba a Cadillac su primer punto en el campeonato mundial. Sin embargo, una investigación posterior determinó que Pérez se encontraba fuera de su posición en la parrilla durante la reanudación de la carrera tras la bandera roja, situación que derivó en una penalización de diez segundos y su caída hasta el decimoquinto lugar de la clasificación final.
A pesar del resultado oficial, Pérez prefirió centrarse en los aspectos positivos del fin de semana.
“Fue algo increíble para el equipo. La carrera fue muy complicada por las vibraciones y hubo momentos en los que pensamos que tendríamos que retirar el auto, pero seguimos luchando y la carrera nos dio una nueva oportunidad”, explicó el mexicano.
Un fin de semana que confirma la evolución del proyecto
Cadillac llegó al Principado después de varias carreras mostrando una mejora constante respecto al inicio de temporada. En un circuito donde la confianza del piloto y la capacidad de adaptación suelen marcar diferencias, el equipo logró acercarse más que nunca a la zona de puntos.
Pérez destacó especialmente su actuación en la fase final de la competencia, donde consiguió recuperar varias posiciones tras una complicada reanudación.
“Tuve una mala salida en la reanudación, pero hice una gran primera vuelta y pude adelantar a varios coches. Terminamos décimos en pista y fue una pena recibir la penalización, porque realmente no obtuvimos ninguna ventaja. Pero así son las cosas y eso no cambia lo que conseguimos durante el fin de semana”, señaló.
Aunque el resultado oficial dejó al equipo sin recompensa en el campeonato, el desempeño en Mónaco refuerza la percepción de que Cadillac comienza a reducir la distancia respecto a los equipos de la zona media de la parrilla.
Orgullo dentro de la estructura estadounidense
El director ejecutivo de TWG Motorsports, Dan Towriss, también destacó la actuación del equipo y aseguró que el fin de semana representó una muestra clara de la evolución que ha experimentado la estructura desde el inicio del campeonato.
“No podría estar más orgulloso de este equipo. La velocidad que mostramos en pista durante todo el fin de semana y la forma en que Checo condujo fueron impresionantes”, afirmó.
Towriss recordó que la carrera estuvo marcada por condiciones exigentes, altas temperaturas y numerosos abandonos, factores que pusieron a prueba la fiabilidad de los monoplazas.
“Hubo momentos en los que parecía que sería una carrera muy complicada, pero el equipo siguió luchando. Luego apareció una oportunidad al final y estuvimos cerca de conseguir ese primer punto”, comentó.
Más allá del resultado final
Si bien la sanción permitió que Aston Martin sumara su primer punto de la temporada gracias a Fernando Alonso, dentro de Cadillac la sensación predominante es positiva. El equipo considera que el rendimiento mostrado en las calles de Montecarlo confirma que el proyecto está avanzando en la dirección correcta.
Towriss destacó que el crecimiento no debe medirse únicamente por los puntos obtenidos, sino también por la capacidad de competir cada vez más cerca de sus rivales directos.
“El progreso que estamos viendo cada semana, las mejoras que llevamos a la pista y la madurez que está adquiriendo el equipo nos dejan muy satisfechos, independientemente del resultado de la investigación”, concluyó.
Aunque Cadillac tendrá que seguir esperando para inaugurar su casillero de puntos en la Fórmula 1, el Gran Premio de Mónaco dejó señales alentadoras para una escudería que continúa construyendo sus bases en la categoría y que parece cada vez más cerca de luchar regularmente por posiciones dentro del top 10.
Como suele ocurrir en una temporada tan competitiva, la próxima oportunidad llegará rápidamente. El Gran Premio de Barcelona será una nueva prueba para medir cuánto ha avanzado Cadillac y si finalmente puede transformar su progreso en resultados concretos.