Josef Newgarden afronta uno de los fines de semana más exigentes de su carrera reciente. Apenas unos días después del fuerte accidente sufrido durante las 500 Millas de Indianápolis, el piloto de Team Penske continúa compitiendo en el Gran Premio de Detroit mientras se recupera de una lesión en el pie que está afectando su rendimiento sobre el complicado circuito urbano.
El estadounidense, que fuera vencedor de la primera carrera disputada en Detroit durante la doble jornada de 2019, se presentó en el paddock utilizando muletas y una bota ortopédica cuando no está al volante de su Chevrolet número 2. Sin embargo, una vez dentro del monoplaza, ha intentado sobreponerse al dolor para seguir sumando puntos importantes en el campeonato.
Un circuito especialmente exigente
La naturaleza del trazado urbano de Detroit convierte la recuperación de Newgarden en un desafío aún mayor. Las irregularidades del asfalto, los baches y las juntas de expansión presentes en los 2,7 kilómetros del circuito generan constantes impactos dentro de la cabina, sometiendo al piloto a esfuerzos físicos continuos durante cada vuelta.
A pesar de estas dificultades, Newgarden logró completar la clasificación y ubicarse en la vigesimoprimera posición entre los 25 participantes.
“Es genial estar aquí con el equipo”, comentó el piloto estadounidense. “Han hecho un gran trabajo por mí. Siempre me han apoyado y me ayudaron a llegar a esta carrera este fin de semana”.
Agradecido con el equipo
El piloto de Penske reconoció que actualmente no se encuentra en plenitud física, aunque valoró el respaldo recibido por parte de la escudería y sus patrocinadores.
“Me siento agradecido de representar a nuestros patrocinadores. Obviamente, me gustaría poder darles un poco más este fin de semana. Estamos aquí luchando y vamos a superar esto juntos”, afirmó.
Las palabras reflejan el espíritu de resistencia que caracteriza a Newgarden, quien ha decidido competir pese a las molestias para no perder terreno en una temporada que todavía tiene mucho por disputarse.
Un campeonato muy ajustado
Antes de la carrera de Detroit, Newgarden ocupaba la octava posición del campeonato de pilotos, igualado en puntos con Scott Dixon, uno de los principales referentes de la categoría.
Sin embargo, mientras Dixon logró clasificarse quinto para la carrera dominical, Newgarden deberá remontar desde la parte media-baja de la parrilla si quiere mantenerse cerca de los puestos de cabeza en la clasificación general.
Con 100 vueltas por delante y un circuito que no perdona errores, la prioridad para el piloto de Penske será gestionar el dolor, evitar riesgos innecesarios y aprovechar cualquier oportunidad que se presente durante la competencia. En una temporada tan larga como la de IndyCar, terminar la carrera podría resultar tan importante como sumar un gran resultado.