Laurent Mekies mantiene el optimismo sobre el rumbo de Red Bull Racing tras el Gran Premio de Canadá, una carrera que dejó señales alentadoras tanto para Max Verstappen como para Isack Hadjar. El neerlandés consiguió su primer podio de la temporada con un tercer puesto en Montreal, mientras que el joven francés finalizó quinto y cortó una serie de abandonos que comenzaba a afectar su confianza.
El director del equipo austríaco considera que el rendimiento mostrado en Canadá confirma la tendencia positiva que ya habían observado semanas atrás en Miami. Según Mekies, el monoplaza continúa acercándose al nivel de los equipos líderes, especialmente en ritmo de carrera.
“Si analizamos la situación con perspectiva, creo que como mínimo confirmamos el progreso mostrado en Miami”, explicó Mekies tras la competencia. “Incluso pienso que dimos un pequeño paso más, porque logramos reducir todavía más la diferencia con los de adelante”.
El francés utilizó los tiempos de carrera como principal referencia para respaldar su análisis. En Miami, Red Bull terminó a unos 40 segundos del ganador, mientras que en Montreal la distancia fue considerablemente menor, una señal de que las últimas mejoras empiezan a dar resultado.
Además, el desempeño de Verstappen volvió a mostrar una versión más competitiva del RB26, especialmente en circuitos donde la eficiencia aerodinámica y la estabilidad en curvas rápidas juegan un papel importante. Hadjar, por su parte, también aprovechó el progreso técnico para firmar uno de sus mejores resultados desde su llegada al equipo principal.
Sin embargo, Mekies dejó claro que todavía existen limitaciones importantes en el monoplaza. Uno de los problemas más visibles durante el fin de semana canadiense fue la rigidez del vehículo, una característica que dificulta atacar los bordillos con agresividad y compromete parte del rendimiento en ciertos sectores.
“Este circuito fue más favorable para algunas debilidades de nuestro auto”, reconoció. “No debemos dejarnos llevar demasiado por el entusiasmo, porque todavía hay áreas que necesitamos mejorar”.
Pese a ello, el balance general sigue siendo positivo dentro del equipo. Mekies cree que Red Bull está avanzando en la dirección correcta y que los pilotos lograron extraer más potencial del paquete disponible, incluso mientras otros rivales introducían nuevas actualizaciones.
La próxima gran prueba llegará en las calles de Monaco, un escenario completamente diferente al trazado Gilles Villeneuve. Allí, Red Bull espera comprobar si la evolución del coche puede mantenerse en circuitos de baja velocidad y máxima exigencia mecánica, aunque el propio Hadjar reconoce que la gran incógnita será cuánto habrán progresado también sus competidores directos.
Con el campeonato avanzando rápidamente, el equipo de Milton Keynes comienza a recuperar confianza. Y aunque todavía no parece tener el monoplaza dominante de temporadas anteriores, las señales recientes permiten pensar que Verstappen y Red Bull vuelven poco a poco a la pelea grande de la Fórmula 1.