El campeonato de IndyCar Series ha decidido ajustar su normativa técnica en torno al sistema push-to-pass, tras el fallo de software detectado en la carrera de Grand Prix of Long Beach. La medida busca evitar situaciones ambiguas y reforzar el control sobre una herramienta clave para los adelantamientos.
Un fallo que obligó a actuar
El problema surgió durante una reanudación bajo bandera verde, cuando el sistema de incremento de potencia estuvo disponible antes de lo permitido por reglamento. En ese momento, 12 de los 24 pilotos en pista utilizaron el push-to-pass, incluyendo al eventual ganador Álex Palou.
Ante este escenario, la dirección de carrera optó por no aplicar sanciones, al considerar que el error era atribuible al propio sistema y no a los equipos o pilotos.
Cambios clave en la normativa
Tras lo ocurrido, IndyCar Officiating introdujo ajustes para simplificar el uso del sistema hasta el final de la temporada:
- El push-to-pass seguirá prohibido en la primera vuelta de carrera.
- A partir de ahí, podrá utilizarse libremente bajo bandera verde, incluyendo las vueltas posteriores a una reanudación.
- Se establece una nueva cláusula: equipos y pilotos serán responsables de cualquier uso indebido, incluso en caso de fallos técnicos.
Este último punto marca un cambio importante en el enfoque, trasladando la responsabilidad directamente a los competidores.
Transparencia tras la polémica
La categoría también publicó los datos de uso del sistema durante el incidente en Long Beach. Entre los casos destacados:
- Felix Rosenqvist fue quien más tiempo utilizó el sistema en la reanudación.
- Marcus Armstrong lo empleó en un adelantamiento clave.
- Graham Rahal apareció en la lista… aunque con un uso de “cero segundos”.
Por su parte, Josef Newgarden —que había estado en el foco por polémicas anteriores— no se vio involucrado en esta ocasión.

Entra en vigor en Indianápolis
Las nuevas reglas debutarán este fin de semana en la siguiente ronda del campeonato en Indianapolis Motor Speedway, uno de los escenarios más emblemáticos del calendario.
Como es habitual, el push-to-pass seguirá limitado exclusivamente a circuitos ruteros y urbanos, quedando fuera de los óvalos.
Un ajuste necesario en plena temporada
Con esta decisión, IndyCar busca evitar interpretaciones confusas del reglamento y garantizar una aplicación más clara del sistema. En un campeonato donde cada detalle estratégico cuenta, la gestión del push-to-pass vuelve a quedar bajo el foco… pero ahora con reglas más simples y directas.