La parrilla de las 500 Millas de Indianápolis sigue tomando forma con el anuncio oficial del regreso de Abel Motorsports, equipo habitual de la Indy NXT, que volverá a competir en la carrera más emblemática del calendario estadounidense.
Con esta incorporación, el número de inscritos asciende a 32 monoplazas, quedando a solo uno de completar la tradicional grilla de 33 participantes.
Un regreso con experiencia previa
El equipo dirigido por Bill Abel ya sabe lo que es competir en Indianápolis. En 2023, logró clasificarse con RC Enerson en un contexto altamente competitivo, dejando fuera incluso a estructuras más consolidadas.
Ahora, el desafío se renueva con un enfoque distinto y mayor experiencia acumulada.
Jacob Abel liderará el proyecto
El encargado de pilotar será Jacob Abel, quien regresa al equipo familiar tras su paso por la IndyCar y su crecimiento en categorías como IMSA y Asian Le Mans Series.
“Competir en esta carrera siempre ha sido un sueño de toda la vida para mí, y poder hacerlo con Abel Motorsports y Chevrolet hace que esta experiencia sea aún más especial”, afirmó el piloto.
Su retorno también marca una nueva oportunidad tras no haber logrado clasificar en la edición 2025, en lo que fue su primera temporada completa en la categoría principal.
Un objetivo claro: completar la carrera
En su participación anterior, Abel Motorsports consiguió entrar a la carrera, pero no pudo ver la bandera a cuadros, ya que el monoplaza se retiró tras 75 vueltas.
Para esta edición, el objetivo es más ambicioso: no solo clasificar, sino completar la prueba y consolidarse dentro de una parrilla cada vez más competitiva.
Con un lugar casi asegurado en la grilla, Abel Motorsports inicia una nueva etapa en su historia dentro de la IndyCar. A falta de un último participante para completar los 33 monoplazas, el camino hacia Indianápolis 2026 entra en su fase decisiva, con equipos emergentes buscando dejar su huella en el evento más icónico del automovilismo estadounidense.