Foto: Bring a Trailer

Un De Tomaso Pantera de 1972 vendido por el CEO de Ford roza los 300 mil dólares en subasta

Un clásico italiano con una historia poco común volvió a captar la atención del mercado de coleccionistas. Un De Tomaso Pantera 1972, que alguna vez formó parte de la flota interna de Ford y terminó décadas después en manos de su actual CEO, fue vendido por casi 300.000 dólares en una subasta en línea.

El vehículo pertenecía a Jim Farley, máximo ejecutivo de Ford Motor Company, quien lo puso a la venta en la plataforma Bring a Trailer, el mismo sitio donde lo había adquirido cerca de dos años antes por 121.000 dólares. La subasta concluyó el 16 de abril con una cifra final de 293.000 dólares, más del doble de su precio de compra.

Fotos: Ford Authority

Más allá del valor económico, lo que hace especial a este Pantera es su recorrido. El vehículo fue entregado originalmente a la división Aeronutronic de Ford en Newport Beach, California, donde fue utilizado como unidad compartida antes de pasar a manos privadas en 1974. Posteriormente, formó parte de la colección del desaparecido Museo del Automóvil Yankee Candle en Massachusetts.

Durante el tiempo que estuvo bajo la propiedad de Farley, el modelo recibió una restauración significativa. Se reconstruyeron tanto el motor V8 Cleveland de 351 pulgadas cúbicas como la transmisión manual ZF de cinco velocidades, además de trabajos estéticos como la restauración de sus llantas Campagnolo de magnesio y la renovación del interior con tapicería en vinilo negro y tela de pata de gallo. También se incorporaron detalles como un volante Ferrero y un sistema de sonido personalizado.

El ejecutivo añadió aproximadamente 2.000 millas al odómetro, que actualmente supera las 34.000 millas, manteniendo así un uso relativamente limitado para un vehículo con más de cinco décadas de historia.

El De Tomaso Pantera es un modelo icónico que combinó diseño italiano con mecánica estadounidense, siendo comercializado en Estados Unidos a través de concesionarios Lincoln-Mercury entre 1971 y 1975. Su valor histórico, sumado a su estado y procedencia, explican el fuerte interés que generó en esta reciente subasta.

Con esta venta, queda claro que los clásicos con historias únicas —especialmente aquellos vinculados a figuras relevantes de la industria— continúan ganando protagonismo en el mercado, alcanzando cifras cada vez más altas y consolidándose como piezas altamente codiciadas por coleccionistas.

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