La primera práctica libre del Gran Premio de Japón dejó una de las historias más interesantes fuera del foco principal. Jak Crawford, piloto reserva de Aston Martin, aprovechó su oportunidad en la FP1 y calificó su experiencia en Suzuka como “bastante increíble”, a pesar de haber tenido un rodaje muy limitado.
El estadounidense de 20 años completó apenas 11 vueltas —solo tres de ellas rápidas— debido a un problema en la carrocería, pero aun así logró dejar buenas sensaciones en su primer contacto con el circuito japonés.
Una oportunidad inesperada
La participación de Crawford se dio en un contexto particular. La ausencia de Fernando Alonso, quien llegó tarde a Suzuka por el nacimiento de su primer hijo, abrió la puerta para que el joven piloto se subiera al monoplaza.
Con apenas una semana de aviso, Crawford enfrentó el reto de adaptarse rápidamente tanto al auto como a uno de los circuitos más exigentes del calendario.
“Fue una gran experiencia. Era mi primera vez en este circuito, y fue una pista fantástica para conducir”, explicó tras la sesión.

Suzuka, exigente incluso con los nuevos monoplazas
A pesar de los cambios en la normativa 2026 —que han reducido la carga aerodinámica respecto al año anterior—, Crawford destacó que Suzuka mantiene su carácter único.
El piloto resaltó especialmente:
- El alto nivel de agarre tras el reasfaltado
- La exigencia del sector inicial
- La sensación de velocidad en curvas rápidas
Uno de los puntos más llamativos fue su descripción de la curva 1:
“Llegas a unos 300 km/h. Es genial y muy emocionante.”
Además, explicó cómo la gestión de energía influye en la velocidad de entrada, ya que gran parte de la batería se utiliza antes de ese punto, lo que cambia la forma de encarar el sector.
Adaptación rápida pese al poco tiempo en pista
A pesar del escaso kilometraje, Crawford aseguró que el trabajo previo en simulador fue clave para su rápida adaptación.
“Todo lo que hicimos en el simulador coincidió bastante bien. Fue casi fácil coger ritmo enseguida”, señaló.
Desde el inicio, el piloto se centró en una sesión de aprendizaje, enfocada en entender:
- La gestión de energía
- El comportamiento del monoplaza
- La respuesta en condiciones reales de pista
Aston Martin, aún en fase de aprendizaje
Más allá de la experiencia personal, Crawford también dejó ver la situación actual del equipo. Aston Martin continúa trabajando en mejorar el rendimiento y la fiabilidad del monoplaza, especialmente en aspectos como las vibraciones en el habitáculo.
“Se sienten, y pueden ser una limitación tanto para el piloto como para la fiabilidad”, explicó.
Este problema no solo afecta la conducción, sino también la capacidad de completar distancias de carrera sin inconvenientes, algo clave en un fin de semana exigente como Suzuka.
Un paso más en su desarrollo
Aunque su participación fue breve, la FP1 representó un paso importante en la evolución de Crawford dentro de la Fórmula 1. La combinación de experiencia en pista, trabajo en simulador y aprendizaje técnico forma parte del proceso de adaptación a la categoría.
Con Aston Martin aún buscando soluciones y rendimiento, cada sesión —por limitada que sea— suma información valiosa.
Lo que viene para el fin de semana
El enfoque del equipo se mantiene claro: completar el programa, mejorar la fiabilidad y maximizar el rendimiento dentro de sus actuales limitaciones.
Para Crawford, la experiencia en Suzuka deja una base positiva de cara a futuras oportunidades. Y para Aston Martin, el desafío sigue siendo transformar ese aprendizaje en resultados concretos en pista.
El fin de semana japonés continúa, y aunque el protagonismo vuelve a los pilotos titulares, la actuación del joven estadounidense deja una señal clara: incluso con pocas vueltas, hay margen para destacar.