George Russell pide paciencia con los F1 de 2026: “Hay que darles una oportunidad”

Mientras el paddock debate intensamente el futuro reglamento técnico de la Formula 1, George Russell adopta una postura más mesurada frente a los nuevos monoplazas que debutarán en 2026.

Ante las críticas de Max Verstappen, las reservas de Fernando Alonso y las dudas expresadas por Lewis Hamilton, el piloto británico de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team llamó a evitar conclusiones apresuradas tras los primeros días de pruebas.

“Solo llevamos cuatro días con un reglamento que durará más de tres años, y el progreso que todos haremos en estos primeros meses será enorme”, explicó. Para Russell, el margen de desarrollo es considerable y los avances podrían transformar la percepción actual en poco tiempo.


Más ágiles y divertidos

Uno de los puntos que más destaca el británico es el nuevo concepto de monoplaza: más compacto y ligero. Según él, esto se traduce en una conducción más ágil.

“Los coches son mucho más divertidos de conducir”, aseguró, recordando que solo había probado en contadas ocasiones la generación más pequeña de F1. “No podía creer lo mucho más ágil que se sentía el coche al ser más ligero y estrecho”.


Si bien los motores han sido el tema principal de conversación, George Russell señala que los autos ahora son más ágiles. Foto: Sam Bloxham/Getty Images

El desafío del nuevo motor híbrido

Russell no oculta que la nueva unidad de potencia —con un mayor protagonismo eléctrico y 350 kW completos de energía híbrida— representa un reto técnico significativo.

“Los motores son muy complejos y probablemente causen más dolores de cabeza a los ingenieros que a los pilotos”, admitió.

También pidió cautela antes de evaluar la eficiencia energética, señalando que Bahréin no es el circuito más exigente para los sistemas híbridos. El verdadero examen llegará en pistas como Melbourne o Jeddah, donde el estrés térmico y energético será mayor.


Un detalle poco intuitivo

Entre los cambios más llamativos está la necesidad de mantener el régimen de motor más alto incluso en curvas lentas. Russell explicó que en Bahréin, donde tradicionalmente se toma la primera curva en tercera marcha, ahora deben reducir hasta primera para sostener las revoluciones.

“A veces parece que usamos el freno de mano cuando tenemos que reducir tantas marchas”, comentó. Aunque reconoce que es un aspecto poco intuitivo y algo molesto, lo considera un ajuste menor dentro de un paquete con gran potencial.


Mirada a largo plazo

Más allá del rendimiento puro, Russell enmarca el debate dentro de un contexto más amplio: la transición tecnológica hacia la electrificación y la necesidad de atraer nuevos fabricantes a la categoría.

Para el británico, ninguna regulación puede satisfacer por completo a pilotos, ingenieros y aficionados al mismo tiempo. Por eso apuesta por una visión pragmática: dejar que el desarrollo hable en pista y juzgar el reglamento con perspectiva.

En un paddock dividido, Russell prefiere paciencia. Porque, en su opinión, los F1 de 2026 todavía no han mostrado todo lo que pueden llegar a ser.

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