Red Bull impresiona en el arranque y Wolff lo confirma: “Son la referencia”

En medio del arranque de la pretemporada 2026 en Bahréin, el mensaje desde el box de Mercedes fue claro: hoy por hoy, la referencia está vestida de azul.

El jefe del equipo, Toto Wolff, reconoció que Red Bull Racing ha comenzado el nuevo ciclo reglamentario un paso adelante, al menos tras la primera jornada oficial de pruebas.

Con la revolución técnica de 2026 —nueva normativa aerodinámica y cambios profundos en la unidad de potencia— el paddock anticipaba un posible reordenamiento competitivo. De hecho, Mercedes y George Russell aparecían bien posicionados en las proyecciones iniciales. Sin embargo, lo visto en pista dejó otra impresión.

Red Bull marca el ritmo

Para Wolff, el conjunto de Milton Keynes no solo mostró velocidad, sino una ejecución sólida en todos los frentes.

“Esperaba que fueran peores de lo que son, porque han hecho un muy buen trabajo. El coche, el motor, son la referencia en este momento. Y luego, obviamente, está Max en el coche. Esa combinación es sólida”, señaló el directivo.

Max Verstappen completó 136 vueltas y registró la velocidad punta más alta del día. Pero más allá del dato aislado, lo que llamó la atención en Mercedes fue el patrón: la capacidad de desplegar energía de forma sostenida en recta.

Según Wolff, Red Bull fue capaz de mantener un nivel de despliegue superior durante tandas consecutivas, algo que —según estimaciones internas— podría representar hasta un segundo por vuelta en determinadas condiciones. No se trató solo de una vuelta rápida: la consistencia en ese rendimiento encendió las alertas.

“Hoy, en el primer día oficial de pruebas —como siempre ocurre—, han marcado la pauta”, resumió.

Un miércoles más complicado para Mercedes

El contraste fue evidente en el box alemán. Tras un paso sólido por Barcelona, la jornada en Bahréin dejó más preguntas que respuestas.

Andrew Shovlin, director de ingeniería en pista, detalló que la mañana de Russell estuvo condicionada por retrasos en el garaje debido a cambios operativos que no habían ensayado previamente en sesión oficial. A eso se sumó un balance imperfecto del W17, con bloqueos de frenos, problemas de tracción e inconsistencia general.

Por la tarde, el relevo lo tomó Kimi Antonelli, pero un inconveniente en la suspensión obligó a detener el trabajo durante varias horas para investigar la causa. Cuando el monoplaza volvió a pista, apenas hubo margen para completar tandas largas con compuestos más duros.

“Todavía estamos aprendiendo cómo se comporta el W17 y claramente tenemos trabajo por hacer”, admitió Shovlin. El objetivo inmediato es optimizar la ventana operativa del coche y entender mejor su comportamiento en simulación de carrera.

Mucho por descubrir

Con dos días más de pruebas por delante, Mercedes confía en encontrar respuestas rápidas. El cambio reglamentario abre oportunidades, pero también expone debilidades con mayor crudeza.

Por ahora, el mensaje es prudente pero realista: Red Bull ha comenzado fuerte. Y si el rendimiento observado en esta primera jornada se confirma, el resto del pelotón tendrá que reaccionar pronto para no arrancar el nuevo ciclo desde atrás.

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