La FIA trabaja contrarreloj para resolver la controversia en torno a la relación de compresión de los motores de Fórmula 1 antes del Gran Premio de Australia, cita que abrirá la temporada. Así lo confirmó Nikolas Tombazis, director de monoplazas del organismo rector, quien aseguró que el objetivo es evitar disputas reglamentarias una vez iniciado el campeonato.
La normativa técnica vigente redujo este año el límite de la relación de compresión de 18:1 a 16:1, medido a temperatura ambiente. Sin embargo, han surgido dudas en el paddock sobre si Mercedes habría encontrado una forma de incrementar esa relación cuando el motor alcanza temperaturas de funcionamiento, a través del diseño de la culata.
Aunque Toto Wolff, director de Mercedes, minimizó el debate e instó a sus rivales a “ponerse las pilas”, Tombazis reconoció que la FIA está analizando el tema para aclarar cualquier zona gris del reglamento.
“Diseñar motores tan sofisticados con relaciones de compresión tan altas se vuelve extremadamente complejo”, explicó Tombazis en un video difundido por la FIA. “Desde el inicio, estas reglas buscaban atraer nuevos fabricantes, y creemos que eso se ha logrado”.
Actualmente, la Fórmula 1 cuenta con cinco fabricantes de unidades de potencia y uno más en camino, un escenario que, según la FIA, no habría sido posible sin simplificar la normativa técnica y reducir costos. En ese contexto, la reducción del límite de compresión fue una de las medidas clave.
“El paso de 18:1 a 16:1 fue un compromiso”, señaló Tombazis. “El límite anterior casi no era un límite real. Pero como los ingenieros siempre buscan ventajas, algunos han encontrado maneras de elevar la relación cuando el motor está caliente, y esa es la discusión que estamos teniendo ahora”.
El directivo confirmó que el tema está siendo analizado junto a Jan Monchaux, director técnico de monoplazas de la FIA, con la intención de llegar a una solución antes del inicio del campeonato. “No queremos controversias. Queremos que la gente compita en la pista, no en los tribunales ni ante los comisarios”, subrayó.
Desde McLaren, su director ejecutivo Zak Brown restó importancia a la situación y descartó cualquier posibilidad de que los equipos clientes de Mercedes enfrenten problemas en Australia.
“Es la política típica de la Fórmula 1”, afirmó Brown. “La unidad de potencia fue diseñada conforme al reglamento y pasó todas las pruebas. HPP ha hecho un muy buen trabajo”.
Brown también aclaró que McLaren no participa directamente en las discusiones técnicas internas sobre las unidades de potencia, aunque confía plenamente en que los equipos propulsados por Mercedes estarán en la parrilla de Australia.