La firma definitiva del Acuerdo de la Concordia para el periodo 2026–2030 marca un punto clave en el futuro de la Fórmula 1. Más allá de fijar el marco comercial y regulatorio del campeonato, el acuerdo garantiza que los once equipos actuales permanecerán en la parrilla al menos hasta finales de 2030, consolidando una estabilidad inédita en la categoría.
“Hoy es un día importante para la Fórmula 1”, señaló Stefano Domenicali, presidente y CEO del campeonato. “Al celebrar 75 años de este extraordinario deporte, nos enorgullece escribir el siguiente capítulo de nuestra larga historia. Este acuerdo garantiza que la Fórmula 1 esté en la mejor posición posible para seguir creciendo a nivel mundial”.

Como es habitual, los detalles del Acuerdo de la Concordia se mantienen en gran medida bajo reserva. Sin embargo, el comunicado oficial de la FIA deja entrever uno de los aspectos más sensibles del nuevo ciclo: la posibilidad de una mayor inversión en la regulación deportiva, la dirección de carrera, el comisariado y la experiencia técnica, con el objetivo de fortalecer la gobernanza del campeonato.
Este punto cobra especial relevancia tras un final de temporada marcado por las críticas de varios pilotos a la inconsistencia en las decisiones deportivas, una situación que incluso derivó en una reunión directa con la FIA durante el Gran Premio de Catar. Entre los reclamos más repetidos estuvo la necesidad de contar con comisarios permanentes, en lugar del actual sistema rotativo, para dotar de mayor coherencia a los fallos.
La redacción del nuevo acuerdo sugiere que esas inquietudes han sido, al menos, reconocidas. No obstante, el documento no especifica cómo ni cuándo se traducirá esa mayor inversión en cambios concretos dentro de la estructura deportiva.
Así, mientras la Fórmula 1 se prepara para una nueva era técnica y la llegada de Cadillac a la parrilla, el Acuerdo de la Concordia ofrece un marco de estabilidad y crecimiento a largo plazo, pero también plantea una pregunta inevitable:
¿servirá este nuevo ciclo para mejorar realmente la toma de decisiones en pista, o los cambios quedarán limitados a una reestructuración administrativa?
La respuesta, como tantas veces en la Fórmula 1, no estará en los comunicados… sino en la manera en que se aplique el reglamento cuando el campeonato vuelva a ponerse en marcha.