Max Verstappen consiguió su primera victoria de la temporada en un Gran Premio de Bahréin marcado por la lluvia, los problemas técnicos y las decisiones estratégicas. La carrera, disputada excepcionalmente en Sepang, comenzó con más de una hora de retraso y terminó con el piloto de Red Bull en lo más alto del podio, acompañado por Kimi Antonelli y Lewis Hamilton.
La jornada ya había comenzado de forma inusual. Una fuerte tormenta obligó a retrasar la salida mientras la pista de Sepang permanecía mojada. Pero los problemas no terminaron cuando las condiciones mejoraron.
Durante las vueltas de formación, varios monoplazas sufrieron un problema de software que les impedía volver a aplicar correctamente el acelerador. La situación provocó que algunos coches quedaran detenidos o se desplazaran lentamente por la pista, obligando a interrumpir nuevamente el procedimiento de salida.
Finalmente, la carrera pudo comenzar con un retraso aproximado de una hora y media. Con el asfalto todavía húmedo, los equipos tuvieron que decidir entre los neumáticos intermedios y los lisos.
Verstappen recupera el liderato y no lo suelta
La apuesta por los neumáticos lisos salió especialmente mal para algunos pilotos, entre ellos los Ferrari. Los monoplazas que utilizaron intermedios encontraron inicialmente una ventaja importante y Mercedes aprovechó las condiciones para ganar posiciones.
Kimi Antonelli, que partía tercero, tomó el liderato en los primeros compases, mientras George Russell también avanzaba con fuerza desde la sexta posición.
Sin embargo, Verstappen consiguió recuperar rápidamente la primera posición gracias al ritmo de su Red Bull. Una vez al frente, el neerlandés comenzó a controlar la carrera y mantuvo el liderato hasta la bandera a cuadros.
La parte final volvió a complicarse después del abandono de Alex Albon por un problema de motor, que provocó la neutralización de la carrera. Poco después, George Russell también sufrió un fallo de motor y tuvo que retirarse cuando ocupaba una posición de podio.
El abandono de Russell permitió a Isack Hadjar situarse provisionalmente entre los tres primeros, aunque todavía tendría que defenderse de Hamilton.
Hamilton protagoniza una remontada espectacular
La carrera de Lewis Hamilton fue una de las grandes historias del domingo. El piloto de Ferrari había quedado relegado al fondo de la parrilla después de la apuesta por los neumáticos lisos, pero consiguió recuperarse con un ritmo muy fuerte cuando las condiciones comenzaron a mejorar.
El siete veces campeón del mundo avanzó posiciones rápidamente y llegó a la parte final con opciones de luchar por el podio. En la reanudación posterior al coche de seguridad, Hamilton adelantó a Hadjar a cuatro vueltas del final y se colocó tercero.
Charles Leclerc también había sufrido las consecuencias de la estrategia de Ferrari durante las primeras vueltas, pero consiguió recuperar terreno y terminó cuarto después de superar a Hadjar en la penúltima vuelta.
El francés tuvo que conformarse con la quinta posición.
Alonso termina octavo y Norris vuelve a sufrir
Otra de las actuaciones destacadas fue la de Fernando Alonso, que terminó octavo después de una segunda mitad de carrera especialmente sólida. El Aston Martin mostró un buen ritmo cuando la pista se secó y el español pudo avanzar hasta los puntos.
Alonso terminó incluso por delante del vigente campeón del mundo, Lando Norris, que vivió una carrera complicada.
El piloto de McLaren cometió un error durante una fase de coche de seguridad al llegar a la primera curva y terminó en la grava, en una maniobra que además estuvo cerca de involucrar a su compañero Oscar Piastri.
Por delante de Norris también terminó Arvid Lindblad, que consiguió un punto con la décima posición después de haber comenzado desde el fondo por una penalización relacionada con el motor. El novato de Racing Bulls mantuvo durante buena parte de la carrera una interesante lucha con Esteban Ocon.
El piloto de Haas había realizado una gran salida y llegó a situarse sexto. Sin embargo, perdió rendimiento cuando pasó a los neumáticos duros y terminó decimoquinto, justo por delante de Oliver Bearman.
Pierre Gasly, que había comenzado séptimo, también pagó caro su apuesta por los neumáticos lisos. El francés perdió el control de su Alpine durante la vuelta de formación y quedó muy retrasado desde las primeras vueltas. Finalmente terminó decimosexto.
En una carrera que tuvo prácticamente de todo, Verstappen consiguió convertir su primera pole del año en su primera victoria de la temporada, mientras Antonelli y Hamilton completaron un podio que refleja hasta qué punto las condiciones cambiantes alteraron el orden habitual de la parrilla.