Max Verstappen recibió con satisfacción la renovación de contrato de Isack Hadjar con Red Bull. El anuncio se conoció en la previa del Gran Premio de Azerbaiyán y garantiza la continuidad del joven piloto francés en la estructura del equipo más allá de 2026.
Verstappen, que ha compartido equipo con varios pilotos durante su trayectoria en Red Bull, destacó especialmente la evolución de Hadjar y la relación que ambos mantienen.
“Me llevo muy bien con él y es bueno que sigamos juntos y podamos centrarnos en el futuro”, comentó Verstappen ante los medios en Bakú.
El neerlandés también valoró el rendimiento mostrado por Hadjar desde su llegada a Red Bull y consideró lógica la decisión del equipo de extender su contrato.
“Isack era un novato el año pasado y se unió a Red Bull este año. Lo ha hecho muy bien. Es lógico que el equipo le haya ofrecido una extensión de contrato. Sin duda se lo merece”, añadió.
La continuidad de Hadjar refleja además la confianza de Red Bull en su potencial a medio plazo. Para Verstappen, contar con un compañero con el que mantiene una buena relación también permite afrontar las próximas temporadas con mayor estabilidad.
Verstappen espera un Bakú complicado
Mientras celebra la continuidad de su compañero, Verstappen afronta su décima participación en el Gran Premio de Azerbaiyán. El Circuito Urbano de Bakú combina una de las rectas más largas del calendario con sectores muy estrechos y curvas lentas, una característica que hace especialmente difícil encontrar el equilibrio adecuado.
“Bakú es duro y puede ser caótico”, explicó Verstappen. “Creo que no será fácil encontrar el ritmo y el momento adecuados, especialmente al calentar los neumáticos”.
Precisamente, conseguir que los neumáticos funcionen dentro de su ventana correcta es uno de los aspectos que más preocupa al piloto de Red Bull. En un circuito con tan poco margen para cometer errores, la confianza también juega un papel importante.
“Ahí radica la dificultad de este circuito: ganar la confianza suficiente y llevar el límite en cada vuelta”, señaló.
Verstappen, eso sí, evita anticipar demasiado antes de que el RB22 salga a pista. El rendimiento de cada equipo dependerá de cómo funcionen los monoplazas en un trazado muy particular y de la capacidad para encontrar rápidamente la configuración adecuada.
“Antes de un fin de semana, siempre es difícil evaluar lo competitivo que serás”, reconoció.
El neerlandés llega con buenas sensaciones después de las últimas carreras y espera que Red Bull pueda estar en la pelea por las posiciones delanteras. “Tengo muchas ganas. Ojalá podamos luchar por el podio. Las últimas carreras han ido bien”.
Pero el objetivo de Verstappen no se limita a terminar entre los tres primeros. Red Bull todavía busca su primera victoria de la temporada y el tetracampeón mundial no oculta que quiere aprovechar cualquier oportunidad que aparezca en Bakú.
“Por supuesto que quiero ganar. Quizás podamos ganar al menos una carrera este año. Hasta ahora, no hemos tenido la oportunidad”, concluyó.