Catorce autos clásicos, cerca de 2.400 millas y diez días de viaje por ocho estados de Estados Unidos. La aventura comenzará el próximo 28 de septiembre en Kingman, Arizona, y tendrá como destino Chicago, siguiendo el trazado histórico de la Ruta 66 de oeste a este. Pero detrás de este recorrido hay una causa que va mucho más allá de los automóviles: apoyar la lucha contra el Parkinson.
El viaje terminará el 7 de octubre en Chicago, ciudad donde comienza oficialmente la histórica Ruta 66 en su recorrido hacia el oeste. La travesía coincidirá además con las celebraciones por el centenario de la Carretera Madre, que fue inaugurada en 1926.
La caravana estará formada por 14 vehículos clásicos y recorrerá Arizona, Nuevo México, Texas, Oklahoma, Kansas, Misuri e Illinois antes de llegar a su destino.

Un sueño que encontró un nuevo propósito
La idea nació de Monty Belsham y Brian Macy, dos amigos que durante años habían soñado con realizar el recorrido.
Belsham llevaba más de dos décadas imaginando un viaje por la Ruta 66. La oportunidad finalmente apareció cuando adquirió un Hudson Hornet de 1953, un clásico que terminó convirtiéndose en el compañero perfecto para cumplir aquella aventura.
Macy también tenía planes de recorrer la histórica carretera y comenzó a reunir a otros amigos y aficionados junto con sus automóviles. Poco a poco, aquel proyecto personal terminó convirtiéndose en una caravana de 14 clásicos.
Pero el viaje adquirió un significado diferente cuando Belsham decidió vincularlo con una causa cercana a su familia.
La Ruta 66 como vehículo para luchar contra el Parkinson
Durante el recorrido, el grupo buscará generar conciencia y recaudar fondos para Drive Toward a Cure, una organización sin fines de lucro dedicada a apoyar la lucha contra el Parkinson.
Todo lo recaudado será destinado al fondo de subvenciones de “Asistencia Especial” de la organización, que proporciona ayuda directa a personas que viven con esta enfermedad.
Para Belsham, la iniciativa tiene además una motivación personal. Su padre, de 80 años, vive con Parkinson y seguirá el recorrido desde su casa en Penticton, Columbia Británica, Canadá.
“Llevo más de 20 años queriendo recorrer la Ruta 66, y siempre imaginé que se trataría de los coches, la carretera y la gente que uno se encuentra por el camino”, explicó Belsham.
“Pero que mi padre viva con Parkinson cambia el significado de esos kilómetros. Ahora tenemos la oportunidad de hacer algo que nos apasiona y, al mismo tiempo, visibilizar algo que afecta a nuestra familia y a muchas otras”.
Diez días entre clásicos y la historia de Estados Unidos
La ruta llevará a los participantes por algunos de los paisajes y pueblos que ayudaron a convertir a la Ruta 66 en uno de los caminos más reconocidos de Estados Unidos.
Durante diez días, los 14 vehículos recorrerán aproximadamente 2.400 millas, unos 3.860 kilómetros, antes de alcanzar Chicago.
Para los participantes, será una oportunidad de disfrutar de sus automóviles clásicos y de una carretera que forma parte de la cultura estadounidense. Pero también será una forma de utilizar esa pasión para llamar la atención sobre una enfermedad que afecta a millones de personas y apoyar directamente a quienes conviven con ella.
“Puede que papá nos esté viendo desde la Columbia Británica, pero me acompañará en cada kilómetro”, concluyó Belsham.
Así, mientras la Ruta 66 celebra sus 100 años de historia, una caravana de clásicos recorrerá sus caminos en sentido contrario al de su recorrido tradicional. Esta vez, el destino no será simplemente Chicago: cada milla tendrá un propósito.