La marca japonesa está ajustando su estrategia ante los aranceles y la desaceleración de la demanda de vehículos eléctricos. Nissan ampliará su producción en Estados Unidos, reforzará los híbridos y desarrollará una nueva familia de modelos con carrocería sobre bastidor.
Nissan prepara una importante renovación de su estrategia de producto en Estados Unidos. La compañía japonesa está reduciendo su apuesta inmediata por los vehículos eléctricos para concentrarse en SUV, camionetas y modelos híbridos, con especial protagonismo de una nueva plataforma de carrocería sobre bastidor.
El cambio responde tanto al impacto de los aranceles de importación como a la evolución de la demanda en el mercado estadounidense. Para reducir su exposición, Nissan ha incrementado la producción en sus plantas de Tennessee y Mississippi, una estrategia que habría permitido reducir en más de un 60 % los costos relacionados con los aranceles durante el último año.
“Los aranceles suponen un obstáculo, pero también representan una buena oportunidad para que Nissan acelere la localización”, señaló Christian Meunier, presidente de Nissan Americas.
Esta mayor producción local también está favoreciendo a modelos fabricados en Estados Unidos como el Rogue, Pathfinder y Frontier.
Adiós a varios eléctricos, protagonismo para los híbridos
La menor demanda de vehículos eléctricos y los cambios en los incentivos federales han obligado a Nissan a revisar sus planes de electrificación en Estados Unidos.
La compañía ha retirado el crossover eléctrico Ariya de su estrategia en el mercado estadounidense y también ha cancelado varios modelos eléctricos que estaban previstos para su planta de Canton, en Mississippi.
En paralelo, Nissan reforzará su oferta híbrida. A finales de este año, el Rogue, su crossover compacto más vendido, incorporará la tecnología e-Power, el sistema híbrido en serie de la marca.
Más adelante, Nissan también prevé introducir sistemas híbridos paralelos con motores V6 en sus vehículos utilitarios de mayor tamaño.
Una nueva familia de hasta cinco modelos
Uno de los proyectos más ambiciosos será la reconversión de la planta de Canton para fabricar una nueva familia de hasta cinco modelos utilitarios con chasis independiente.
Entre ellos estaría el esperado regreso del Nissan Xterra, uno de los nombres históricos de la marca en el segmento de los SUV todoterreno.
Según fuentes de la cadena de suministro, los futuros modelos compartirían aproximadamente el 70 % de sus componentes, mientras que toda la estructura situada por delante del pilar B sería común entre los diferentes vehículos.
Esta estrategia permitiría a Nissan reducir costos y acelerar el desarrollo de una familia completa de productos utilizando una misma arquitectura.
Menos sedanes en la gama
La expansión de Nissan en el terreno de los SUV y las camionetas también tendrá consecuencias para su oferta de automóviles tradicionales.
Como parte de esta reorganización, la marca planea reducir su presencia en el segmento de los sedanes y eliminar el Nissan Altima de tamaño mediano.
Con esta nueva hoja de ruta, Nissan busca adaptar su gama a las condiciones actuales del mercado estadounidense: más producción local, mayor presencia de híbridos y una ofensiva de vehículos utilitarios robustos, en un contexto en el que la electrificación total avanza a un ritmo más irregular del previsto originalmente.