Stellantis reanudará la producción local de Jeep mediante una nueva empresa conjunta con Dongfeng. La alianza desarrollará dos modelos electrificados de Jeep que se fabricarán en Wuhan y serán distribuidos en mercados internacionales.
Jeep prepara su regreso a la fabricación de vehículos en China. Stellantis anunció una nueva estrategia junto a Dongfeng Motor Group que permitirá a la histórica marca estadounidense volver a producir localmente a partir de 2027, cuatro años después del final de su anterior alianza industrial en el país.
El plan contempla el desarrollo de dos nuevos modelos electrificados de Jeep, además de dos vehículos para Peugeot. Todos ellos serán producidos en China y, en el caso de Jeep, la estrategia tendrá una dimensión inédita: los vehículos fabricados en el país asiático serán exportados a mercados internacionales.
Una inversión de 1.200 millones de dólares
El proyecto será gestionado a través de la nueva empresa Dongfeng Stellantis Automotive Technology Co., valorada en 8.200 millones de yuanes, equivalentes a unos 1.200 millones de dólares.
La nueva compañía se encargará del desarrollo y la comercialización de los futuros modelos, mientras que Dongfeng Peugeot Citroën Automobile (DPCA) asumirá la fabricación en su planta de Wuhan.
Según Antonio Filosa, CEO de Stellantis, la producción está prevista para comenzar en 2027 y los vehículos serán distribuidos a nivel mundial mediante la red internacional de ventas y distribución del grupo.
Los cuatro nuevos productos —dos Jeep y dos Peugeot— incorporarán sistemas de propulsión totalmente eléctricos e híbridos enchufables, aunque las compañías todavía no han revelado detalles técnicos sobre los futuros modelos de la marca estadounidense.
Dongfeng liderará el desarrollo tecnológico
Uno de los aspectos más relevantes de la nueva alianza es el reparto de responsabilidades entre ambas compañías.
Dongfeng tendrá un papel central en la investigación y desarrollo, especialmente en tecnologías de electrificación y vehículos inteligentes. Stellantis, por su parte, aportará la experiencia global de sus marcas, el diseño y su red internacional de comercialización.
El acuerdo convierte a Stellantis en uno de los primeros grandes fabricantes occidentales en utilizar directamente las tecnologías y capacidades de un socio chino para acelerar el desarrollo de nuevos vehículos electrificados.
Para Jeep, la estrategia también abre la posibilidad de aprovechar la capacidad industrial disponible en China como una plataforma de producción para otros mercados, una fórmula que otros fabricantes tradicionales están explorando ante la rápida evolución tecnológica de la industria automotriz china.
Un regreso después de cuatro años
La decisión supone un nuevo capítulo en la larga y compleja historia de Jeep en China.
La producción local de la marca se remonta a 1985, cuando American Motors inició la fabricación del Cherokee mediante una empresa conjunta con Beijing Automobile Works.
Décadas después, Fiat Chrysler creó otra alianza con GAC Group. La producción de modelos Jeep comenzó en 2014 y la gama llegó a incluir los Cherokee, Compass, Renegade y Grand Commander.
Sin embargo, el negocio se deterioró rápidamente. Las ventas pasaron de un máximo de 203.000 unidades en 2017 a aproximadamente 20.000 vehículos en 2022, en un mercado que avanzaba con rapidez hacia la electrificación.
Ese mismo año, Stellantis puso fin a su empresa conjunta con GAC y dejó de fabricar Jeep en China.
Actualmente, la marca mantiene su presencia en el país mediante vehículos importados, entre ellos los Grand Cherokee, Wrangler y Gladiator.
Con su regreso previsto para 2027, Jeep no solo buscará recuperar terreno en el mercado chino. La nueva alianza con Dongfeng pretende convertir a China en una pieza clave para el desarrollo, producción y exportación global de una nueva generación de modelos electrificados de la marca estadounidense.