Oliver Bearman está convencido de que tiene el nivel para luchar por victorias en la Fórmula 1 cuando disponga de un monoplaza competitivo. El piloto de Haas aseguró que el rendimiento de Kimi Antonelli e Isack Hadjar, con quienes compartió pista en las categorías formativas, refuerza su confianza en sus propias capacidades.
Actualmente, el británico afronta una temporada de crecimiento con Haas. Tras las once primeras carreras del campeonato, ocupa la decimotercera posición en el Mundial de Pilotos con 18 puntos, mientras que el equipo estadounidense marcha séptimo en el Campeonato de Constructores. Aunque los resultados todavía están lejos de los primeros puestos, Bearman considera que su progresión sigue el camino esperado.
La referencia de Antonelli y Hadjar
Durante su participación en el podcast F1 Beyond The Grid, Bearman explicó que ver el éxito de Antonelli e Hadjar en la Fórmula 1 le confirma que también puede aspirar a luchar por victorias en el futuro.
«Eso me da muchísima confianza, y probablemente por eso puedo dormir tranquilo», comentó entre risas. «Kimi (Antonelli), pero también Isack (Hadjar), son pilotos que están rindiendo a un nivel muy alto y son increíblemente rápidos».
El piloto británico recordó que compitió de igual a igual con ambos durante su formación y considera que esa experiencia respalda su confianza.
«Para mí, eso demuestra que tengo lo necesario, porque competí contra ellos en las categorías inferiores y siempre estuve a su nivel. Es solo cuestión de tiempo. No tengo prisa, pero cuando tenga un coche con el que pueda ganar carreras, creo que podré hacerlo».
Enfocado en seguir creciendo
Bearman reconoce que, en la Fórmula 1, los resultados dependen en gran medida del rendimiento del monoplaza, por lo que prefiere centrar su atención en aquello que sí puede controlar.
«Todo depende de mi propio rendimiento, porque no tengo control sobre la velocidad de nuestros rivales. Tampoco siempre podemos influir en la competitividad de nuestro coche».
El piloto de 21 años continúa formando parte de la academia de Ferrari, una estructura con la que mantiene una estrecha relación desde sus primeros pasos en el automovilismo. Su objetivo a largo plazo sigue siendo vestir algún día los colores de la Scuderia, aunque por ahora mantiene el foco en consolidarse con Haas y seguir demostrando su potencial en la Fórmula 1.