El terremoto de magnitud 7,1 que sacudió la región de Kyushu, en el suroeste de Japón, el pasado 28 de julio, continúa afectando a la industria automotriz del país. Honda confirmó la suspensión temporal de la producción en dos de sus principales plantas, una medida que se suma a las interrupciones ya anunciadas por Toyota, Nissan y Mitsubishi.
La decisión responde a problemas en la cadena de suministro provocados por el sismo y no a daños directos en las instalaciones de la marca.
Honda detiene la producción del Civic y Prelude
Honda informó que suspenderá la actividad en su planta de Yorii entre el 5 y el 7 de agosto, mientras que la fábrica de Suzuka permanecerá detenida entre el 6 y el 7 de agosto.
En Yorii se producen modelos como el Honda Civic, Prelude, Freed, HR-V, ZR-V y Step WGN, mientras que Suzuka fabrica distintos minivehículos para el mercado japonés.
La compañía explicó que las plantas no sufrieron daños estructurales por el terremoto y que la interrupción obedece exclusivamente a las dificultades para recibir componentes de sus proveedores.
La cadena de suministro sigue bajo presión
El terremoto también afectó a importantes fabricantes de autopartes y semiconductores, entre ellos Aisin, Renesas Electronics y Astemo, lo que ha provocado interrupciones en distintas líneas de producción del país.
Como consecuencia, varios fabricantes han extendido los cierres temporales de sus plantas mientras evalúan la disponibilidad de componentes y el restablecimiento de la logística.
Toyota y Nissan también mantienen interrupciones
Toyota continúa con la suspensión de operaciones en varias instalaciones, incluidas las plantas de Miyata, Kanda, Kokura y Tahara.
Estas fábricas producen modelos como los Lexus ES, UX, RX, NX, GX, además de vehículos como el Land Cruiser 250, 4Runner, Century y diversos motores.
Por su parte, Nissan prorrogó la paralización de sus plantas de Kyushu, donde se ensamblan modelos como el Infiniti QX80, Nissan Patrol, Armada, Kicks e-Power, Serena e-Power y X-Trail.
La compañía estima que las interrupciones supondrán una pérdida aproximada de 5.000 vehículos, aunque ya trabaja en un plan para recuperar parte de esa producción cuando las operaciones vuelvan a la normalidad.
El impacto podría acercarse a los 20.000 vehículos
De acuerdo con estimaciones del sector, la producción perdida entre Toyota, Honda, Nissan, Mitsubishi y Daihatsu podría acercarse a los 20.000 vehículos si las interrupciones continúan durante los próximos días.
Toyota sería uno de los fabricantes más afectados debido al volumen de producción de sus plantas de Miyata y Tahara, cuya capacidad conjunta supera ampliamente el medio millón de vehículos al año.
Sin consecuencias para el mercado estadounidense
Honda aclaró que las suspensiones no tendrán impacto sobre los vehículos destinados a Estados Unidos.
Durante el primer semestre de 2026, la marca importó desde Japón apenas 5.637 vehículos para ese mercado, menos del 1 % de sus ventas totales en el país. Entre ellos figuran modelos como el Civic Type R y el nuevo Prelude híbrido.
Una industria preparada para responder
Los terremotos forman parte de la realidad industrial japonesa y los fabricantes cuentan con protocolos para minimizar sus efectos. Sin embargo, el sistema de producción «justo a tiempo» hace que cualquier interrupción en la cadena de suministro pueda extenderse rápidamente a otras plantas y proveedores.
A medida que los fabricantes recuperen el suministro de componentes, el objetivo será reanudar la producción y compensar progresivamente el volumen perdido durante estas semanas.