Aston Martin dio el primer paso de su ambicioso plan de desarrollo para la temporada 2026 con un importante paquete de actualizaciones en el Gran Premio de Hungría. El AMR26 recibió 16 modificaciones en Budapest y, aunque los primeros datos son alentadores, Adrian Newey dejó claro que aún es demasiado pronto para sacar conclusiones.
El equipo de Silverstone llega a esta cita con la necesidad de revertir un complicado inicio de campaña. En las diez primeras carreras del año, Aston Martin solo ha sumado un punto, conseguido por Fernando Alonso en el Gran Premio de Mónaco.
Durante la primera sesión de entrenamientos libres, Alonso finalizó 13.º con un tiempo de 1:21.550, a 2,475 segundos del mejor registro marcado por Charles Leclerc. Sin embargo, el resultado debe interpretarse con cautela, ya que varios equipos siguieron programas de trabajo diferentes y algunos alinearon pilotos novatos durante la sesión.
«Inicialmente solo recopilamos datos durante las primeras tandas. Después, Fernando pudo montar los neumáticos blandos al final de la sesión. Todavía es muy pronto para comprender completamente este nuevo paquete«, explicó Newey.
Un plan de desarrollo que continuará durante varias carreras
El ingeniero británico confirmó que Hungría representa únicamente la primera fase de un programa de mejoras mucho más amplio.
«Los resultados provisionales son prometedores, pero esto es solo una parte del plan. Llevaremos nuevas evoluciones a Zandvoort y después continuaremos con más actualizaciones en Monza y Bakú. Esta es solo la primera etapa y disponemos de muy pocas piezas de repuesto, por lo que hemos sido prudentes mientras recopilamos la mayor cantidad posible de información«, señaló.
Newey también detalló que el nuevo paquete está centrado principalmente en la aerodinámica.
«El chasis, la configuración general y la suspensión delantera permanecen prácticamente sin cambios. Se trata, sobre todo, de una evolución aerodinámica. Antes del lanzamiento del coche en Barcelona no tuvimos suficiente tiempo para completar toda la investigación que queríamos, así que dimos un paso atrás para comprender mejor el comportamiento del coche y desarrollar este nuevo paquete«.
Sin objetivos numéricos
Preguntado por la ganancia de rendimiento esperada, Newey evitó hacer previsiones concretas.
«Nunca me ha gustado fijar objetivos numéricos. Prefiero trabajar de forma metódica, resolver los problemas, fomentar la colaboración dentro del equipo y construir una cultura sólida. Cuando eso ocurre, los resultados llegan de manera natural. Cuando no se gana, la montaña parece imposible de escalar; cuando se gana, muchas veces el método de trabajo sigue siendo exactamente el mismo«, afirmó.
La preocupación: un problema de fiabilidad
La nota negativa para Aston Martin llegó con el incidente sufrido por Lance Stroll durante la FP1. El canadiense abandonó la sesión tras un fallo en la suspensión trasera, precisamente una de las áreas modificadas en este paquete de evolución.
«El equipo está analizando exactamente qué ocurrió. Necesitamos un diagnóstico rápido para preparar la segunda sesión de entrenamientos. La zona afectada no formaba parte del programa de reducción de peso. Además, contamos con un número muy limitado de piezas de repuesto debido a la actualización del coche. Es un problema inesperado y debemos entender con precisión cuál fue su causa«, concluyó Newey.
Aunque los primeros datos invitan al optimismo, Aston Martin afronta el resto del fin de semana con prudencia mientras evalúa el verdadero potencial de un paquete de mejoras que continuará evolucionando en las próximas carreras.