Max Verstappen abandonó Silverstone con más frustración que alivio. El piloto neerlandés de Red Bull volvió a sufrir un problema técnico relacionado con el alerón trasero de su monoplaza, un fallo muy similar al que ya había experimentado en el Gran Premio de Austria y que, según él, pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
Aunque logró mantenerse en la pelea por el podio gracias a los problemas que afectaron a otros rivales, el vigente campeón dejó claro que el resultado no refleja el verdadero rendimiento de su coche y reconoció que necesita desconectar antes de afrontar la próxima cita del calendario.
«Necesito unos días para recuperarme»
Tras la carrera, Verstappen no ocultó su decepción por una nueva avería que volvió a comprometer su fin de semana.
«Sería muy zen ser optimista en este momento con todo lo que está pasando otra vez. Necesito unos días para recuperarme y volver a intentarlo.»
El neerlandés evitó señalar directamente a algún miembro del equipo, insistiendo en que todos trabajan para resolver los problemas.
«Todos están haciendo lo mejor que pueden. No estoy culpando a nadie en particular. Simplemente es doloroso para todos que esto siga sucediendo.»
Un fallo similar al de Austria
Verstappen explicó que el incidente de Silverstone tuvo el mismo origen que el sufrido durante la clasificación en Austria, aunque provocado por una avería distinta.
Según detalló, el alerón trasero no regresó completamente a su posición después de utilizar el modo de baja resistencia, lo que provocó una pérdida inmediata de carga aerodinámica al entrar en la curva.
«Fue como en Austria, aunque con una avería diferente, pero con el mismo resultado. Al girar, el alerón trasero no vuelve completamente a su posición y se pierde muchísima carga aerodinámica, por lo que simplemente te sales de la pista.»
El piloto de Red Bull considera que este tipo de problemas representan un importante riesgo para la seguridad.
«Es súper peligroso porque puedes lesionarte fácilmente. Tuve suerte en Austria y también aquí en Silverstone, pero por eso acabas tan agotado.»

Un podio que no refleja el verdadero rendimiento
A pesar de mantenerse entre los primeros gracias a diversos incidentes que afectaron a sus rivales, Verstappen fue muy autocrítico sobre las posibilidades reales que tenía Red Bull durante la carrera.
Recordó que las dificultades de Lewis Hamilton, George Russell y Andrea Kimi Antonelli influyeron directamente en el resultado.
«He tenido suerte con todo lo que pasó a mi alrededor: la penalización de Lewis, el pinchazo lento de George y el problema de Kimi. Aunque hubiéramos terminado en el podio, lo habría aceptado, pero sinceramente no lo habríamos merecido.»
El neerlandés también aseguró que el ritmo del RB22 estuvo muy lejos del esperado.
«Con los neumáticos duros éramos muy lentos. No sé cómo conseguí mantener a George y Lewis detrás durante tanto tiempo.»

Críticas al comportamiento del auto
Verstappen explicó que las dificultades no aparecieron únicamente durante la carrera, sino que habían estado presentes durante todo el fin de semana.
«Todo el fin de semana tuve un equilibrio terrible y nos faltaba velocidad punta en comparación con el otro coche del garaje. La carrera fue exactamente como había previsto.»
El piloto incluso reveló que había propuesto una solución más radical antes de la salida.
«Yo quería empezar desde el pit lane. Tal vez el equipo confiaba en solucionar el problema, cosa que yo no. No lo sé. Yo solo puedo hacer lo mejor que está en mis manos.»
Red Bull, obligado a reaccionar
El doble episodio sufrido por Verstappen en Austria y Silverstone aumenta la presión sobre Red Bull para encontrar una solución definitiva a un problema que ya no solo afecta al rendimiento, sino también a la seguridad del piloto.
Con el Gran Premio de Bélgica como próxima cita del campeonato, el equipo de Milton Keynes tendrá poco margen para corregir una avería que ha comenzado a comprometer seriamente sus aspiraciones en la temporada 2026.