NASCAR cerró con balance positivo su primera experiencia en una instalación militar activa tras celebrar un fin de semana de competencias en la Base Naval de Coronado, en San Diego. El organismo considera que el evento cumplió con todas las expectativas deportivas, organizativas y promocionales, dejando abierta la posibilidad de regresar en el futuro.
“Creo que hoy todos miramos a nuestro alrededor y dijimos: la misión se ha cumplido”, declaró Ben Kennedy, director de operaciones de NASCAR, al finalizar la carrera de la Cup Series.
La cita representó un momento histórico para la categoría, que por primera vez llevó una de sus competencias a una base militar en servicio activo, coincidiendo además con el 250 aniversario de la Armada de Estados Unidos y de la independencia estadounidense.
Un escenario único para NASCAR
Durante tres días, las tres principales divisiones nacionales de NASCAR compitieron en un circuito urbano de 5,5 kilómetros construido dentro de la base naval.
Para Kennedy, la combinación entre automovilismo y entorno militar resultó ideal.
“Consideramos que este evento ha sido un éxito rotundo. Fue una excelente colaboración y una combinación perfecta. No se podría pedir un mejor momento”.
Aunque NASCAR reconoce que una eventual continuidad dependerá de la disponibilidad y las necesidades operativas de la Armada estadounidense, la organización dejó claro que le gustaría volver.
“Nos encantaría regresar, aunque también somos conscientes de que se trata de una base militar activa y debemos ser respetuosos con ello”, añadió.

Más de 125.000 asistentes durante el fin de semana
Uno de los aspectos más destacados fue la respuesta del público. NASCAR reveló cifras que refuerzan el impacto que tuvo el evento en nuevos mercados y audiencias.
Entre los datos más relevantes destacan:
- Más de 125.000 asistentes durante todo el fin de semana.
- Aficionados procedentes de los 50 estados de Estados Unidos.
- Presencia de visitantes de 17 países diferentes.
- El 67% de los asistentes nunca había asistido antes a una carrera de NASCAR.
- Incremento del 11% en asistencia femenina respecto a otros eventos del calendario.
- Triple de audiencia hispana en comparación con una cita tradicional de NASCAR.
Estas cifras refuerzan la estrategia de la categoría de buscar nuevos escenarios para atraer públicos diferentes sin abandonar sus circuitos tradicionales.
Lecciones aprendidas en una pista exigente
Como suele ocurrir en los eventos urbanos, la organización también tuvo que resolver varios desafíos operativos durante el fin de semana.
La estrecha conexión entre la isla de Coronado y el continente obligó a limitar la asistencia diaria a unas 50.000 personas para garantizar una circulación fluida de los espectadores.
Además, NASCAR tuvo que reaccionar rápidamente ante problemas de logística y servicios.
“Estuvimos monitoreando constantemente las concesiones, los baños y algunas zonas con congestión. Incluso contratamos más personal y camiones de comida para mejorar la experiencia de los aficionados”, explicó Kennedy.
Accidentes y espectáculo en pista
Las tres carreras disputadas durante el fin de semana ofrecieron acción constante, con tres ganadores diferentes y dos victorias decididas mediante adelantamientos en las vueltas finales.
Sin embargo, el exigente trazado también provocó numerosos incidentes.
La curva 1 se convirtió en uno de los puntos más problemáticos del circuito, generando varios contactos y daños en las barreras de protección. Incluso fue necesario reparar parte del muro de boxes durante la carrera de la Craftsman Truck Series.
Aun así, NASCAR considera que las barreras cumplieron correctamente su función.
“Cada vez que veíamos un vehículo impactar contra el muro, este absorbía parte de la energía, algo que estaba previsto. Aprendimos varias lecciones que nos ayudarán a reducir los tiempos de reparación en futuras ocasiones”, señaló Kennedy.
Los circuitos urbanos seguirán en el calendario
La experiencia en Coronado confirma una tendencia que NASCAR viene desarrollando desde hace varios años con eventos como Chicago: la expansión hacia escenarios urbanos para complementar los tradicionales óvalos permanentes.
“Hace cuatro o cinco años no organizábamos carreras en circuitos urbanos. Seguíamos dependiendo exclusivamente de instalaciones permanentes”, recordó Kennedy.
Sin embargo, dejó claro que la estrategia continuará.
“Los circuitos permanentes seguirán siendo la base de NASCAR durante mucho tiempo, pero creo que siempre tendremos uno o dos eventos urbanos formando parte del calendario”.
Con una importante asistencia, una gran exposición mediática y la posibilidad de atraer nuevos aficionados, el debut de NASCAR en la Base Naval de Coronado parece haber cumplido plenamente con los objetivos que la categoría se había marcado para este innovador proyecto.