Fotos: IndyCar Media

IndyCar reducirá la potencia híbrida para priorizar la fiabilidad hasta final de temporada

La IndyCar Series ha decidido reducir el despliegue de potencia de sus sistemas híbridos a partir de la carrera de este fin de semana en Road America. La medida llega después de varios problemas de fiabilidad registrados durante la primera parte de la temporada y permanecerá vigente hasta el cierre del campeonato.

La fiabilidad pasa a ser la prioridad

Introducido en 2024, el sistema híbrido de IndyCar ha experimentado una evolución progresiva en cuanto a rendimiento. Desde el inicio, la categoría planeó incrementar gradualmente la potencia disponible a medida que los equipos y fabricantes adquirieran experiencia con la tecnología.

El sistema utiliza supercondensadores en lugar de baterías convencionales, una solución que permite una recuperación y entrega de energía mucho más rápida. Gracias a ello, los pilotos pueden disponer de potencia adicional mediante un botón de activación durante distintas fases de la carrera.

Sin embargo, varios incidentes mecánicos durante esta temporada han encendido las alarmas. Entre los casos más destacados figuran los abandonos de Alexander Rossi y Scott Dixon, afectados por fallos relacionados con el sistema híbrido tanto en el circuito mixto de Indianápolis como en las calles de Detroit.

Foto: © Penske Entertainment: Joe Skibinski

Menos potencia, mayor seguridad operativa

Para minimizar el riesgo de nuevas averías, la categoría reducirá entre un 10% y un 25% la potencia disponible del sistema híbrido, dependiendo de las características de cada circuito.

Actualmente, los pilotos pueden acceder a aproximadamente 50 caballos de fuerza adicionales mediante el sistema de activación. Con el ajuste anunciado, los niveles de potencia regresarán a cifras similares a las utilizadas durante la primera fase de implementación de la tecnología híbrida en 2024.

La decisión también responde a ciertas preocupaciones sobre la capacidad de los proveedores para mantener la demanda y garantizar la fiabilidad de todos los componentes durante el resto del calendario.

Impacto limitado en el rendimiento

Según explicó Ron Ruzewski, director del equipo Andretti Global, la reducción de potencia no debería alterar significativamente el espectáculo ni el rendimiento en pista.

El dirigente considera que la diferencia se medirá únicamente en décimas de segundo por vuelta, una variación prácticamente imperceptible para los aficionados, pero suficiente para aliviar la carga de trabajo de los sistemas eléctricos.

La prioridad para la categoría es garantizar que los pilotos puedan completar las carreras sin sufrir fallos mecánicos relacionados con la tecnología híbrida, especialmente en una temporada donde la lucha por el campeonato continúa muy apretada.

Un paso temporal mientras continúa el desarrollo

La reducción del despliegue híbrido no supone un cambio permanente en la filosofía técnica de IndyCar. El campeonato mantiene su compromiso con el desarrollo de esta tecnología, que forma parte de la modernización de la categoría y de su estrategia para mejorar la eficiencia energética.

Por ahora, la fiabilidad ha sido colocada por encima del rendimiento absoluto. La decisión permitirá recopilar más datos durante la segunda mitad de la temporada y trabajar en nuevas mejoras que permitan recuperar toda la potencia prevista originalmente sin comprometer la robustez de los sistemas.

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