Foto: Geoff Miller/Lumen via Getty Images

Fallece Dennis Reinbold, histórico propietario de equipo en IndyCar, a los 65 años

El automovilismo estadounidense está de luto tras conocerse el fallecimiento de Dennis Reinbold a los 65 años. El propietario de equipo de la IndyCar Series y reconocido empresario automotriz perdió una larga batalla contra el cáncer, dejando un legado que trascendió los resultados en pista y convirtió a Dreyer & Reinbold Racing en uno de los equipos más respetados del paddock.

Reinbold, figura emblemática de Indianápolis, dedicó gran parte de su vida al deporte motor y construyó una organización que se caracterizó por brindar oportunidades tanto a jóvenes promesas como a pilotos experimentados en busca de una segunda oportunidad.

Un hombre profundamente ligado a Indianápolis

La historia de Dennis Reinbold estuvo estrechamente vinculada al Indianapolis Motor Speedway desde su infancia. Nieto de Floyd “Pop” Dreyer, una figura histórica de las 500 Millas de Indianápolis, creció rodeado de la tradición de la carrera más importante de Estados Unidos.

Su éxito como concesionario de automóviles le permitió ingresar a la entonces Indy Racing League en el año 2000. Desde su debut, Dreyer & Reinbold Racing sorprendió al obtener una victoria con Robbie Buhl en el óvalo de Walt Disney World, resultado que marcó el inicio de una trayectoria de más de dos décadas en la categoría.

Aunque aquella victoria fue la única del equipo en IndyCar, DRR logró numerosos podios y resultados destacados que consolidaron su reputación como una estructura capaz de competir frente a organizaciones mucho más grandes y con mayores recursos.

Robbie Buhl convirtió al equipo de Reinbold en ganador en la IRL. Foto: Robert Laberge/Getty Images
18 Mar 2001: Robbie Buhl speeds down the track during the Pennzoil Copper World Indy 200 at the Phoenix International Raceway in Phoenix, Arizona.Mandatory Credit: Robert Laberge /Allsport

Un equipo que abrió puertas a generaciones de pilotos

Uno de los mayores legados de Reinbold fue su confianza en los pilotos. A lo largo de los años, más de 30 competidores defendieron los colores de Dreyer & Reinbold Racing.

Por el equipo pasaron nombres como Graham Rahal, Ryan Briscoe, Sage Karam, Justin Wilson, Conor Daly y Jack Harvey, además de campeones y ganadores de las 500 Millas de Indianápolis como Ryan Hunter-Reay, Buddy Lazier y Buddy Rice.

También desempeñó un papel clave en la carrera de Simon Pagenaud. En 2011, el francés recibió una oportunidad con DRR cuando parecía haberse quedado sin opciones en los monoplazas estadounidenses. Sus destacadas actuaciones terminaron impulsándolo hacia una carrera que posteriormente incluiría un campeonato de IndyCar y una victoria en las 500 Millas de Indianápolis.

Las 500 Millas de Indianápolis, su gran pasión

Tras dejar la competición a tiempo completo en 2013, Reinbold concentró gran parte de los recursos del equipo en las 500 Millas de Indianápolis. Cada mes de mayo, Dreyer & Reinbold Racing se transformaba en una de las historias más seguidas del evento.

El equipo se ganó la reputación de desafiar a gigantes como Team Penske, Chip Ganassi Racing, Andretti Global y Arrow McLaren con recursos mucho más modestos.

La oportunidad más cercana de lograr una segunda victoria llegó en 2025, cuando Ryan Hunter-Reay lideró las etapas finales de la carrera. Sin embargo, una parada de combustible tardía y problemas mecánicos impidieron concretar lo que habría sido una de las mayores sorpresas de la historia reciente de Indianápolis.

RHR tenía a DRR al borde de una victoria en las 500 Millas de Indianápolis en 2025. Foto: Jake Galstad/Lumen via Getty Images

Un legado que continuará

Más allá de los resultados, quienes trabajaron con él destacan su calidad humana y su capacidad para hacer sentir especiales a todos los integrantes de la organización.

Jack Harvey lo describió como un líder excepcional cuya pasión por las 500 Millas de Indianápolis nunca disminuyó, mientras que Ryan Hunter-Reay recordó que Reinbold vivía y respiraba la carrera más importante del calendario.

Antes de su fallecimiento, Reinbold también trabajaba en posibles alianzas estratégicas para fortalecer el futuro de Dreyer & Reinbold Racing, incluido un proyecto conjunto con Juncos Hollinger Racing.

Ahora, el equipo afronta el desafío de continuar el camino trazado por su fundador. Su familia y colaboradores han dejado claro que seguirán adelante con el objetivo que siempre impulsó a Dennis Reinbold: luchar algún día por la victoria en las 500 Millas de Indianápolis.

Con su partida, IndyCar pierde a uno de sus personajes más queridos y respetados, pero también deja una huella imborrable en generaciones de pilotos, mecánicos y aficionados que encontraron en él un ejemplo de pasión, perseverancia y amor por el automovilismo.

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