Foto: HANS GREIMEL/AUTOMOTIVE NEWS

Nissan asegura haber iniciado su recuperación y proyecta crecimiento global para 2027

La complicada etapa que atravesó Nissan en los últimos años parece comenzar a quedar atrás. La marca japonesa presentó sus resultados financieros más recientes y, aunque todavía enfrenta importantes desafíos globales, aseguró haber entrado oficialmente en una nueva fase de crecimiento bajo la dirección de Iván Espinosa.

El fabricante japonés prevé un incremento del 4,7 % en sus ventas globales durante el actual ejercicio fiscal, que finaliza el 31 de marzo de 2027, con el objetivo de alcanzar 3,3 millones de unidades comercializadas en todo el mundo. La cifra marca un cambio importante para la compañía, que había registrado caídas de ventas en siete de los últimos ocho años.

Además, Nissan estima que su beneficio operativo se triplicará hasta los 200.000 millones de yenes (aproximadamente 1.300 millones de dólares), mientras que espera volver a números positivos con una ganancia neta proyectada de 20.000 millones de yenes.

“Ya hemos entrado en una fase de crecimiento. Vamos por delante de lo previsto y el progreso es evidente”, declaró Espinosa durante la presentación de resultados en la sede global de la marca, ubicada en Yokohama, Japón.

Un plan de recuperación agresivo

El actual CEO de Nissan, que asumió el cargo hace un año, atribuye este repunte a una profunda reestructuración interna, acompañada de nuevos lanzamientos y una estrategia enfocada en mejorar la rentabilidad de las ventas, especialmente en mercados clave como Estados Unidos.

Dentro del programa denominado “Re:Nissan”, la compañía viene ejecutando una fuerte reducción de costos operativos. El plan contempla:

  • Recortar 500.000 millones de yenes en gastos.
  • Cerrar siete de sus 17 plantas globales.
  • Reducir 20.000 puestos de trabajo.
  • Ajustar la capacidad de producción mundial a entre 2,5 y 3 millones de unidades para 2028.

Según Espinosa, varios de esos objetivos ya avanzan más rápido de lo previsto, especialmente en materia de reducción de costos fijos y reorganización industrial.

Norteamérica será clave

Uno de los focos principales del crecimiento proyectado será Norteamérica. Nissan espera que sus ventas en esa región aumenten un 2,2 %, alcanzando 1,32 millones de vehículos durante este ejercicio fiscal.

El ejecutivo mexicano considera que la recuperación dependerá en gran medida de mejorar la calidad de las ventas y reforzar la oferta de productos en Estados Unidos, un mercado donde la compañía perdió terreno en los últimos años.

Actualmente, Nissan también trabaja en una nueva generación de modelos electrificados y vehículos con carrocería sobre bastidor orientados específicamente al mercado estadounidense.

Entre ellos destaca el nuevo Nissan Leaf de tercera generación, que forma parte de la ofensiva eléctrica que la marca planea impulsar en los próximos años.

Los desafíos siguen presentes

Pese al optimismo mostrado por la marca, Nissan reconoce que aún enfrenta importantes amenazas externas. Entre ellas aparecen los aranceles estadounidenses a productos importados y las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Oriente Medio.

La empresa estima que los aranceles impactarán negativamente en unos 250.000 millones de yenes, mientras que la situación geopolítica podría generar pérdidas adicionales cercanas a los 15.000 millones de yenes durante el primer semestre fiscal.

Aun así, Nissan logró cerrar el último ejercicio con una mejora importante respecto al año anterior. Aunque registró una pérdida neta de 533.100 millones de yenes, esta fue considerablemente menor frente a los 670.000 millones de yenes negativos registrados previamente.

Gran parte de esas pérdidas estuvieron relacionadas con amortizaciones, reestructuración industrial y ajustes en sus programas de vehículos eléctricos.

Una nueva visión a largo plazo

Espinosa también aprovechó la presentación para reforzar la estrategia de largo plazo de la compañía. Nissan apunta a elevar sus ventas globales hasta unos 3,8 millones de unidades en los próximos cinco años, lo que representaría un crecimiento cercano al 20 %.

La nueva hoja de ruta contempla una gama de productos más eficiente, mayor integración de inteligencia artificial y procesos de ingeniería simplificados para reducir tiempos y costos de desarrollo.

Aunque el escenario global sigue siendo complejo, Nissan considera que las bases de su recuperación ya están en marcha y que el objetivo ahora será sostener ese crecimiento en el tiempo, algo que no consigue desde hace casi una década.

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