La IndyCar Series ya trabaja en uno de los proyectos más importantes de su próxima generación técnica: el desarrollo del nuevo chasis Dallara IR28, cuyo debut en pista está previsto para finales de julio o inicios de agosto.
Según el calendario preliminar, las primeras pruebas del nuevo monoplaza se realizarían durante el receso entre el Music City Grand Prix en Nashville, programado para el 19 de julio, y el GP de Portland del 9 de agosto.
Primeros pasos del futuro IndyCar
Actualmente, al menos dos estructuras del IR28 ya se encuentran en las instalaciones de Dallara USA, ubicadas junto al Indianapolis Motor Speedway, en Speedway, Indiana.
Estas primeras unidades corresponden a la célula de seguridad del vehículo, la estructura central que alberga al piloto y sirve como base para todos los componentes principales del monoplaza.
El objetivo inicial de las pruebas será validar distintos elementos del nuevo chasis antes de avanzar hacia un programa más completo de desarrollo.
Motores actuales… por ahora
En esta primera fase, el IR28 utilizaría los actuales motores V6 biturbo de 2.2 litros suministrados por Chevrolet y Honda.
Mientras tanto, ambas marcas continúan trabajando en los futuros propulsores V6 biturbo de 2.4 litros que formarán parte de la reglamentación 2028 y que comenzarían sus propias pruebas en pista hacia finales de este año.
Una nueva era para IndyCar
El proyecto IR28 representa un paso clave en la evolución técnica de la categoría. Además de mejorar la seguridad y el rendimiento, el nuevo monoplaza busca modernizar el paquete aerodinámico y adaptarse a las futuras necesidades híbridas y de eficiencia energética del campeonato.
Aunque todavía faltan varios meses para ver el coche en acción de forma oficial, el inicio de las pruebas marcará el verdadero comienzo de la próxima generación de la IndyCar.