Red Bull encara un momento clave en el inicio de la temporada 2026 de Fórmula 1. Tras un complicado fin de semana en China, el equipo confía en aprovechar el receso previo al Gran Premio de Japón para corregir los problemas de rendimiento que afectaron al RB22.
Laurent Mekies, director del equipo, reconoció que el monoplaza mostró “deficiencias importantes”, aunque mantiene el optimismo de cara a Suzuka.
Un fin de semana complicado en China
El paso por Shanghái dejó más dudas que certezas para Red Bull:
- Max Verstappen abandonó la carrera por un problema en el sistema de refrigeración cuando rodaba sexto
- Isack Hadjar finalizó octavo
- Ninguno de los dos logró puntuar en la carrera Sprint
A estos inconvenientes se sumaron dificultades generales de manejo, especialmente críticas en un formato Sprint donde el margen de reacción es mínimo.
“Estar en desventaja en un fin de semana Sprint es el peor escenario posible”, explicó Mekies, subrayando la falta de tiempo para realizar ajustes.

Problemas más allá de la fiabilidad
Si bien el abandono de Verstappen estuvo ligado a un fallo técnico, el propio equipo reconoce que el problema va más allá.
El RB22 evidenció limitaciones de rendimiento que ya estaban en el radar, especialmente frente a Mercedes, cuya ventaja —según estimaciones internas— ronda el segundo por vuelta.
“Sabíamos que serían muy fuertes. La diferencia es grande, pero no es una sorpresa”, admitió Mekies.

Suzuka como punto de inflexión
El parón de dos semanas antes del Gran Premio de Japón aparece como una oportunidad clave para reagruparse.
Red Bull espera introducir mejoras que le permitan ser más competitivo en un circuito como Suzuka, donde el equilibrio aerodinámico y la confianza del piloto son determinantes.
Además, la posterior pausa en el calendario ofrecerá aún más margen para trabajar en Milton Keynes y acelerar el desarrollo.
Una temporada larga y abierta
Pese al difícil arranque, dentro del equipo no se habla de resignación. Por el contrario, Mekies anticipa una temporada con un ritmo de evolución más agresivo que en años anteriores.
El objetivo será cerrar la brecha con Mercedes en un contexto donde todos los equipos seguirán desarrollando sus monoplazas.
Mirando hacia adelante
El desafío para Red Bull será doble: resolver los problemas de fiabilidad y, al mismo tiempo, encontrar rendimiento puro en el RB22.
Suzuka marcará el primer indicador real de progreso. Si el equipo logra reaccionar rápidamente, aún podría reinsertarse en la pelea; de lo contrario, el inicio de temporada podría condicionar su lucha en el campeonato.