Tras una votación unánime, la Fédération Internationale de l’Automobile (FIA) confirmó que, a partir del 1 de junio de 2026, la relación de compresión de los motores será verificada tanto en frío como en caliente, específicamente a 130 °C en condiciones de funcionamiento.
La decisión se tomó tras una reunión celebrada en Baréin, en el marco de las pruebas de pretemporada, donde se sometió la propuesta a votación electrónica entre los cinco fabricantes de motores —Mercedes, Ferrari, Red Bull Racing, Audi y Honda— además de la FIA y la Formula One Management (FOM). Aunque se requerían seis de siete votos para modificar el reglamento, el cambio fue aprobado por unanimidad.
Un sistema de control dual
Hasta ahora, la medición se realizaba únicamente en frío. Sin embargo, los rivales de Mercedes habían solicitado mayor claridad reglamentaria y proponían que la verificación se efectuara exclusivamente en caliente.
El argumento es técnico: la relación de compresión suele ser más alta en frío que en caliente. Si el control se hiciera únicamente a temperatura operativa, algunos fabricantes podrían superar el límite reglamentario de 16:1 en frío y luego ajustarse por debajo de esa cifra cuando el motor alcanzara los 130 °C.
Con el nuevo sistema, los fabricantes deberán respetar el límite de 16:1 en frío, lo que automáticamente implica una cifra menor en caliente.
El caso Mercedes
La medida adquiere especial relevancia por el desarrollo técnico de Mercedes. El fabricante alemán habría diseñado un motor capaz de aumentar su relación de compresión en caliente gracias a la deformación controlada de los materiales con la temperatura.
Este concepto les permitiría optimizar la eficiencia en condiciones reales de carrera. Aunque desde Brackley han minimizado el impacto del hallazgo, sus competidores estiman que podría representar una ventaja de entre 10 y 15 caballos de potencia, equivalente a dos o tres décimas por vuelta, dependiendo del trazado.
Con esta aclaración reglamentaria, la FIA busca cerrar posibles interpretaciones técnicas antes del inicio pleno del nuevo ciclo de unidades de potencia, garantizando igualdad de criterios para todos los fabricantes.