Tras unas estimulantes pruebas invernales en Baréin, Franco Colapinto prefiere mantener los pies sobre la tierra. El piloto argentino considera que todavía es prematuro establecer una jerarquía clara en la parrilla, aunque reconoce señales alentadoras dentro de Alpine F1 Team.
En su primera pretemporada completa como piloto titular de Fórmula 1, Colapinto pudo acumular un volumen de rodaje significativo. Tras su paso por Williams Racing en 2024 —cuando reemplazó a Logan Sargeant— y su llegada a Alpine en 2025 en sustitución de Jack Doohan, esta vez participó plenamente en el programa de invierno. Una situación que invita al optimismo, aunque sin conclusiones apresuradas.
“La adaptación será clave al comienzo de esta temporada”, explicó el argentino, subrayando las diferencias entre circuitos, estilos de conducción y la gestión de los sistemas híbridos. “Es difícil evaluar nuestro rendimiento en este momento”.
Según Colapinto, cuatro equipos parecen contar con una ventaja clara, mientras que el resto de la parrilla se muestra extremadamente ajustado. “Tendremos que esperar a la primera carrera para saber realmente dónde estamos”, advirtió.
Nueva etapa técnica para Alpine
Estos test fueron especialmente relevantes para la escudería con sede en Enstone, que inicia una nueva era como equipo cliente de Mercedes-AMG Petronas Formula One Team tras cambiar de proveedor de motores. El desafío fue doble: comprender el funcionamiento de la nueva unidad de potencia e integrarla de forma óptima con el chasis.
Entre el shakedown de Barcelona y las seis jornadas de pruebas en Baréin, Alpine completó más de 1.000 vueltas. Colapinto recorrió 650 kilómetros en un solo día y firmó un mejor registro de 1:33.818, ubicándose undécimo. Su compañero Pierre Gasly marcó un 1:33.421 que lo dejó octavo, a 1.429 segundos del mejor tiempo establecido por Charles Leclerc.
Los números sugieren un posible salto de calidad respecto a la temporada pasada, cuando Alpine cerró el campeonato en la parte baja con apenas 22 puntos —todos sumados por Gasly— frente a los 70 de Sauber.
Un vacío que llenar
Colapinto destaca la importancia del kilometraje acumulado durante el invierno:
“Me ayuda enormemente llegar a la primera carrera con tantas vueltas”.
El argentino estima haber recorrido una distancia equivalente a “unos ocho Grandes Premios”, algo que marca una diferencia respecto a experiencias anteriores. Además, percibe una evolución constante:
“El auto es un poco más rápido y las sensaciones son mejores”.
Habla de una curva de aprendizaje pronunciada y de un equipo que empieza a comprender mejor las reacciones del nuevo monoplaza.
Aun así, evita comparaciones directas con la situación del año pasado. “Aún es demasiado pronto”, insiste, aunque admite que la dinámica es positiva.
El objetivo inmediato es claro: sumar puntos con regularidad y confirmar que el trabajo invernal ha dado frutos. El primer veredicto llegará en el Gran Premio de Australia, en Melbourne (6 al 8 de marzo), donde comenzará a definirse la verdadera jerarquía de la zona media de la parrilla.